S. GONZÁLEZ
Las partidas no se ganan cuando se llega a 55. Hay que poner el 60 en el marcador. Eso le gritaba Genovés II a Salva cuando éste fallaba pelotas relativamente fáciles. El enfado parecía precipitado. El trío de Benidorm ganaba 55-30. La victoria estaba amarrada. Pero el tiempo acabó dando la razón a Genovés II que, exhausto, pedía a sus compañeros concentración hasta el final para ganar a Soro III, Solaz y Héctor II.
Porque en el Circuit Bancaixa, visto lo visto, relajarse es tentar a la suerte. Y Genovés II, Salva y Tomàs II, que entró en sustitución de Nacho, en cama y con fiebre, jugaron ayer con la diosa Fortuna y casi lo pagan muy caro. La relajación, y tal vez el cansancio en la segunda mitad de la partida, les costó un punto, y bien pudo costarles una victoria que tenían a cuatro quinces.
Salida en tromba
Soro III, Solaz y Héctor II comenzaron su andadura por la Lliga Professional siendo arrollados por Genovés II y los suyos. La partida era sorprendentemente fácil para Benidorm, que no dio ninguna opción al rival y se disponía a lograr el marcador más abultado hasta la fecha. Toda una sorpresa, porque delante tenían al resto subcampeón, al jugador más regular de la pasada campaña, Soro III, quien, además, jugaba en casa. Pero todo les iba de cara. Hasta que se durmieron.
La pájara de Genovés II y los suyos fue aprovechada por Soro III, para disfrute del público, que ayer casi llenó Massamagrell. Del 55-25 se pasó al 55-50 y Quico con el dau a su favor. Podía pasar cualquier cosa, pero Genovés II no dejó que se produjera la igualada y la consiguiente muerte súbita.
Hubiera sido un palo muy gordo para el trío de Benidorm empezar con una remontada en contra de seis juegos. Así, Genovés II suma dos puntos, Massamagrell uno, y el Circuit Bancaixa de este año descubre a dos equipos llamados a llegar lejos.
Porque los primeros juegos de Genovés II, Salva y Tomàs II fueron toda una exhibición de poderes. En este equipo, la mayoría de quinces los logra Genovés II, que raya en relación a la gran cantidad de pelotazos que juega. Es la figura, manda en su equipo y pone a sus compañeros en el sitio cuando la situación lo requiere.
Pero si el primer tramo de partida fue una exhibición, no lo fue menos el segundo. Soro III y Solaz forman un tándem de cañoneros que también dará que hablar en este torneo. El joven resto de Massamagrell mantiene el nivel del año pasado. Es de los pocos que puede pasar, golpeando por delante, un dau perfecto de José Cabanes.
Ese golpe, que ejecuta con una elegancia y una suficiencia casi insultante, levanta la admiración de la grada y mina la moral de los rivales. Ayer, a pesar de haber conectado golpeos magistrales, falló algunos rebots fáciles en un trinquet, el suyo, donde no debería tener tantos agujeros.