M.C. GALLART / EFE
David Ferrer está recuperado de la microtura fibrilar en los isquiotibiales que le obligó a retirarse del Valencia Open 500 y que le impidió jugar la pasada semana en París-Bercy. El tenista de Xàbia regresó el domingo a los entrenamientos, se ejercitó en Villena junto a Juan Carlos Ferrero, de cara a la final de la Copa Davis. El tenista fue convocado por Albert Costa, para forma parte del equipo español para disputar la final ante la República Checa del 4 al 6 de diciembre en Barcelona.
Rafa Nadal, Fernando Verdasco y Feliciano López completan el equipo. Además, Juan Carlos Ferrero podría ir convocado como quinto jugador. El de Ontinyent, que también está recuperado de las molestias que le impidieron jugar en París el último Masters 1.000 de la temporada, se juega el puesto con Tommy Robredo. Costa anunció que la decisión final la dará a conocer más adelante, en función del estado físico de los tenistas. Costa aseguró que, si no sucede nada fuera de lo normal en los próximos días o dentro de la final, Feliciano López y Fernando Verdasco jugarán el partido de dobles y explicó que el equipo español se concentrará el 27 de noviembre.
Albert Costa comentó que la «ilusión» que espera de los aficionados, para conseguir la cuarta ´ensaladera´ de España, aunque ha insistido en la necesidad de «humildad» frente a un exceso de favoritismo. «Nos queda lo más complicado, que es ganar la Copa Davis y aunque el público nos de como muy favoritos yo hago un llamamiento a la humildad y a la calma, porque ellos son grandísimos jugadores y van a venir motivados e ilusionados para ganar, va a ser complicado», insistió.
En esta misma idea calificó al número uno del equipo checo, Radek Stepanek, como «un gran jugador que está en su mejor momento» y al número dos, Tomas Berdych, como «potencialmente muy bueno, a pesar de que no tenga un gran ranking». «Tener al público detrás ayuda muchísimo, y vamos a jugar en tierra, que es lo que mejor se nos da, pero aún así va a ser muy duro», insistió el seleccionador. Porque, ha dicho, que teme tanto al nivel que puedan ofrecer los jugadores checos como al cansancio, ya que los jugadores españoles «llevan desde enero sin parar» y, en algunos casos, han arrastrado problemas físicos, aunque «Ferrer está perfecto de su lesión y a Nadal solo le falta recuperar la confianza al máximo nivel».