S. G.
Waldo sigue marcando la historia del raspall. El de Oliva es el número uno indiscutible de esta disciplina, minorizada por el dominio de la escala i corda en el área de influencia del cap i casal, pero reina en multitud de comarcas. Como muestra, el llenazo en Bellreguard el pasado viernes, en la gran final del Individual. Y eso que, para la inmensa mayoría de seguidores allí presentes, incluso para el subcampeón, Coeter II, el resultado estaba escrito.
Y esa fue una de las claves del rápido triunfo de Waldo, pues Coeter II salió al trinquet con la derrota grabada en el cerebro, como reconoció el propio mitger de Simat de la Valldigna tras finalizar el encuentro. Si al factor psicológico, que es trascendental en los duelos mano a mano, se le añade a Waldo como rival, el resultado no podía ser otro. Coeter II no pudo rayar ni un juego ante el ya siete veces campeón del mano a mano.
Waldo fue como el negativo de Coeter II. Fuerte en lo psicológico, con una claridad meridiana en la estrategia a seguir, que respetó a rajatabla, intenso en todos sus golpes y exquisito en la parcela técnica. Fue el justo vencedor de una partida en la que, también hay que subrayarlo, su rival no le presentó la oposición esperada.
Con su victoria del viernes, el de Oliva, que compagina su condición de profesional de la pilota con la de concejal de Deportes de Oliva por el PSPV-PSOE, logra su séptimo título de campeón individual. Los tres últimos los ha logrado de manera consecutiva. En el de 2006 no participó por lesión, y fue Coeter II quien se alzó con el título. Un hecho que también fue histórico, ya que el de Simat se convirtió entonces en uno de los pocos mitgers que ha ganado este campeonato.
Los números de Waldo asustan todavía más si se tiene en cuenta que ha ganado los últimos cinco individuales que ha disputado, uno de ellos, el de 2004, contra Juan, con dos golpes como la volea y el bot de braç, prohibidos. El de Oliva cierra una temporada espléndida, en la que ha conseguido también proclamarse campeón de la Lliga de raspall - Trofeu Diputació de València junto a un joven como Xoto, que debutaba en el mejor torneo por equipos procedente de la Lliga sub-23. La leyenda de Waldo no ha finalizado todavía. El de Oliva no tiene previsto despedirse del Individual y promete muchos más años de guerra.