EFE
El Defensor de la Copa del América, el Alinghi suizo, y el ´Challenger of Record´, el sindicato estadounidense BMW-Oracle, llegaron ayer a un esperanzador principio de acuerdo mutuo para que la 33ª edición de la competición más antigua del mundo vuelva a Valencia el próximo año, después de la reunión celebrada junto al Consorcio en el que estuvieron representadas las administraciones públicas. Alinghi y Oracle acordaron que ambos equipos tendrán sus bases principales en la Dársena Interior del puerto de Valencia, y que al mismo tiempo estudiarán en los próximos días si ampliar el duelo a cinco ó siete regatas, de las tres previstas en el ´Deed of Gift´. «Dependerá de las circunstancias técnicas», indicó la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Tanto suizos como americanos se comprometieron a amarrar sus multicascos en el interior de la Dársena, a pesar de las dimensiones de ambas embarcaciones. Tan sólo se quedarían fuera —en el Puerto comerical— si por cuestiones meteorológicas no se pudieran preservar dentro.
El representante de BMW Oracle, Tom Ehman, y su homólogo en el Alinghi, Lucien Masmejan, acordaron que los técnicos deberán decidir el campo de regatas donde se competirá la próxima 33ª edición de la Copa del América y si ésta se celebrará a varias millas de la costa, sin interrumpir el tráfico comercial, según indicó Barberá, que también señaló que la televisión será «importante» por la distancia y la velocidad de las embarcaciones, que «pueden alcanzar la velocidad tres veces a la del viento, más o menos». La alcaldesa espera «al 95%» que Valencia sea la sede de la Copa, ya que aún está pendiente una apelación en el Tribunal Supremo de Nueva York.