J. VALERO / EFE
La Copa del América ha iniciado ya su cuenta atrás a falta de un mes para que dos de los barcos más espectaculares de la historia se midan en aguas de Valencia si no se mantiene el retraso de cuatro días de la competición y empieza finalmente el 8 de febrero, tal y como estaba previsto inicialmente.
La próxima reunión del día 12 en Singapur es la que debe definir definitivamente la fecha de la competición, el número de regatas y la legalidad o no del barco de Alinghi ante la denuncia de BMW Oracle de no haberlo construido íntegramente en su país de origen: Suiza. Eso sí, dadas las tensas relaciones entre ambos equipos, cada vez parece menos probable que se pueda aumentar el número de regatas para favorecer el espectáculo.
La propia alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, manifestó ayer su pesimismo al respecto al señalar que «creo que todo apunta a que se haga una Copa América estricta de al mejor de tres regatas como marca el Deed of Gift. Yo sólo confío en lo que está en mi mano y es el trabajo que realiza nuestra gente», en referencia al trabajo realizado durante las navidades, cuando han «perfilado el escenario de lo que serán las regatas».
Barberá aclaró que los derechos de la organización corresponden a la Sociedad Náutica de Ginebra, club al que representa el defensor suizo Alinghi, e insistió que el Consorcio trabaja «en definir la propia estructura de la competición porque se trata de una Copa especial, diferente a la anterior pero que en definitiva se verá una regata a dos barcos, a veinte millas de Valencia y con unas embarcaciones tremendas».
BMW Oracle, por su parte, repasó ayer en una reunión con la prensa la situación de la competición con la presencia del caña del sindicato estadounidense, el australiano James Spithill, el diseñador español Manolo Ruiz de Elvira y el responsable del ala, Joseph Ozanne. El primer de ellos confirmó que «en los próximos días confiamos que el barco esté en el agua y en menos de diez días deberíamos estar navegando.
Además, respecto a la duración de la competición, explicó que Spithill «le gustaría que el duelo fuera a más de tres regatas porque tres se pasa muy rápido y es muy poco. Estoy seguro de que el público también preferiría más y que la Sociedad Náutica de Ginebra se lo debe a los fans y al deporte».
Spithill tiene claro también que no intentarán entrar en la dársena si consideran que existe algún peligro para el barco o la integridad de la tripulación por las dimensiones de mismo y la espectacular ala rígida de la embarcación.
El responsable del ala rígida, la causante de los problemas de logística del equipo, explicó que «el ala tiene 600 metros cuadrados, una altura de 60 metros y diez toneladas de fuerza cuando está izada, por lo que hay que tener mucha capacidad de maniobra, sobre todo en la dársena. Necesitaríamos un espacio con un radio de 150 metros para que el barco pudiera estar amarrado a una boya y rotar sin ningún problema con el movimiento del agua.
Manuel Ruiz de Elvira, por su parte, declaró que en Oracle están abiertos a cualquier propuesta para llegar a un acuerdo en la reunión del 12 de enero en Singapur. «El defensor tiene que buscar una solución para cumplir con las reglas y, quizá, darles un tiempo de un mes para construir otras velas podría ser una alternativa». Y es que según De Elvira, «el BMW-Oracle ha trabajado con extremo cuidado para cumplir la normativa y espera que el defensor también la cumpla y navegue con velas construidas en Suiza. Haremos lo necesario para que eso ocurra».
LA COPA VISTA DESDE BMW-ORACLE
La vela rígida dificulta entrar en la dársena
Los problemas para entrar y salir de la dársena por las simensiones de la vela rígida hacen que BMW Oracle esté trabajando de momento en una base del puerto comercial.
Un nuevo escollo legal a la espera de un acuerdo
BMW Oracle no quiere permitir que Alinghi compita con una vela construida fuera de su país, pero la reunión del próximo 12 de enero en Singapur puede desbloquear el escollo legal.
Diez días para entrenar tras las pruebas en EEUU
Los entrenamientos en San Diego no son suficientes y BMW quiere poder entrenar en Valencia en un máximo de 10 días, ya con la embarcación con la que deben competir contra Alinghi.
Dispuestos hasta a retrasar un mes la Copa
Con el fin de dar tiempo a Alinghi a construir una nueva vela, BMW no descarta de salida la opción de aplazar un mes la Copa. Sigue sin haber fecha fija ni número de regatas marcado.