A. O.
El sindicato suizo no escatima en gastos para mantener la Jarra de las Cien Guineas en su poder en la próxima edición de la Copa del América y el último invento del que está echando mano es de pequeños aviones ultraligeros y tripulados con el único objetivo de estudiar las mejores zonas de viento en el campo de regatas que le sirva de orientación para los cara a cara que tendrá durante el mes de febrero contra el Oracle.
El catamarán del equipo defensor, el Alinghi 5, que todavía se encuentra fuera del agua a la espera de los primeros entrenamientos, saldrá a navegar con una información muy valiosa, ya que la fuerza del viento en el campo de regatas será sin duda el factor que desequilibre la balanza y el catamarán que mejor se adapte a las condiciones será el que se lleve el gato al agua.
Durante los últimos días varios de los integrantes del Alinghi han sobrevolado las costas valencianas para estudiar las rachas de viento a distintas alturas, un aspecto determinante para maximizar el rendimiento de las enormes velas que se utilizarán en la competición.