F. ESCUDERO
El paradero de Tiger Woods ya no es un secreto. Pese a que en los últimos días ya se especulaba con que se encontraba en una clínica de Hattiesburg (Mississippi), concretamente en el ´Pine Grove Behavioral Health´, ahora la revista sensacionalista ´National Enquirer´ tiene la prueba gráfica de que se encuentra en este lugar tratándose de una supuesta adicción al sexo. Esta publicación ha conseguido la primera imagen del mejor golfista del mundo después de que saltase el escándalo sexual que le va a costar un multimillonario divorcio y que ha puesto en jaque su carrera deportiva.
La página web ´radaronline.com´, que ha colgado estas fotos en la red, asegura que esta clínica cuenta con un programa para tratar la adicción al sexo y que dos cadenas de televisión de este estado han comprobado que Tiger Woods estaba allí ingresado para recibir tratamiento. Al parecer, está bajo un pionero programa creado por el Dr. Patrick Carnes destinado a superar el comportamiento compulsivo con el sexo.
El tratamiento implicaría el estar al menos cuatro meses sin relaciones sexuales. El deportista, incluso, no podrá satisfacer sus deseos de manera personal. Así lo aseguró un ex paciente de la Clínica Pine Grove al diario británico The Sun, que incluso matizó que Woods mostró una total predisposición a recibir el tratamiento.
Más confesiones públicas
Mientras esto sucede, sus supuestas amantes continúan hablando del romance con el número uno de la PGA. La última en hacerlo ha sido la modelo Cori Rist, de 31 años. Lo hizo en el famoso programa de la televisión italiana ´Chiambretti Night 2010´, el pasado martes, donde aseguró que Woods «no es un enfermo, es sólo un cerdo. La relación sexual duró seis meses. Si tengo que darle una puntuación sería de 9 sobre 10. Me contó que su vida matrimonial iba muy mal y que no era feliz. Yo siempre pensé que no dejaría a su mujer», explicó.