EFE
La selección francesa acabó con los sueños de medalla del equipo español tras imponerse por 24-29 a Polonia, en un encuentro en el que primó la necesidad de victoria del conjunto galo, ante una Polonia ya clasificada para las semifinales. La selección española cumplió antes su parte del guión, y venció 32-40 a Eslovenia, pero se deberá conformar con pelear por la quinta plaza ante Dinamarca.
Pese a la trascendencia del choque, a Valero Rivera no le importó apostar por la juventud y situó de inicio en los laterales a Eduardo Gurbindo y Mikel Aguirrezabalaga, consciente de la necesidad de dotar de la máxima fluidez al ataque. España logró alcanzar una máxima renta de once goles (23-34), que pareció asegurar definitivamente el triunfo español. Pero los eslovenos no estaban dispuestos a dar ninguna tregua y penalizaron cada error en ataque con fulgurantes transiciones, que redujeron hasta siete goles (29-36) el colchón. Alberto Entrerríos fue el mejor artillero con once tantos. «Nos merecíamos estar en semifinales», declaró Valero Rivera al final.