EFE
El defensor Alinghi y el desafiante BMW-Oracle afrontan mañana la segunda tentativa de dar el pistoletazo de salida a la 33 Copa del América después de que el lunes el Comité de Regatas suspendiera la regata por falta de viento y mandara a los equipos de vuelta sin competir.
Los flojos e inestables vientos frustraron la regata y obligaron a esperar 48 horas más el inicio de una competición, que ha estado marcada más de dos años y medios por la incertidumbre debido a los procesos judiciales que desembocaron en que un tribunal determinara que se celebrara en Valencia a partir del 8 de febrero.
Será mañana cuando el catamarán del defensor y el trimarán del desafiante se verán las caras con el mar como juez para poner en liza, no sólo a sus tripulaciones y su experiencia sino también sus diferentes desarrollos tecnológicos.
En la jornada de descanso prevista para hoy, ninguno de los dos equipos ha podido salir a entrenar debido a los fuertes vientos -que han alcanzado los 25 nudos- y han tenido que ultimar en tierra los preparativos para estrenarse en la 33 edición de la competición deportiva más antigua del mundo.
Suizos y estadounidenses dirimirán mañana sus diferencias en el mar si lo permiten las condiciones meteorológicas, cuyas previsiones para mañana establecen vientos de entre 12 y 14 nudos que irán en descenso hacia primera hora de la tarde.
Para la jornada de mañana está prevista la regata que no se celebró el lunes, con un recorrido barlovento/sotavento de 20 millas por tramo. El horario de inicio previsto son las 10:00 horas y, por las velocidades que alcanzan estos multicascos se prevé que la regatas no duren más de 90 minutos.
El duelo bajo el Deed of Gift establece un enfrentamiento al mejor de tres regatas. Si mañana se compite, la siguiente regata sería el viernes, en esta ocasión con un recorrido en triángulo equilátero de 13 millas por tramo. En el caso de empate, con un día de descanso en medio, se celebraría una tercera regata como la de mañana.
Todos esperan que a partir de mañana el Alinghi, con Ernesto Bertarelli a la caña, y el BMW-Oracle, con James Spithil al mando, puedan enfrentar sus embarcaciones y que prime lo deportivo para hacer olvidar por un momento que todavía tienen varios juicios pendientes.
Ambos equipos preparan de nuevo un ambiente festivo en la partida de los barcos desde sus respectivas bases hasta el campo de regatas, prevista a partir de las 6.30 de la mañana y a la que asistirán invitados, familiares y medios de comunicación para participar en un acto en el que no faltará la música.