EFE
El director de regata de la 33 Copa del América, Harold Bennett, ha achacado al "fuerte oleaje" su decisión de suspender nuevamente el inicio de la competición y ha considerado que los multicascos de Alinghi y BMW-Oracle "no podrían haber aguantado un mar tan vigoroso".
En una comparecencia de prensa multitudinaria, el máximo responsable de la regata ha explicado que, después de decidir anoche un aplazamiento en tierra por la información recibida de los meteorólogos de ambos equipos, a primera hora han inspeccionado el campo de regatas y "a diez millas adentro, el mar empezó a ponerse muy mal, con mucho oleaje".
"En la zona donde teníamos que poner la boya, el mar era bastante grueso. Había ola del noroeste y viento del oeste y el choque de ambas producía olas bastante altas. Estuvimos allí cerca de una hora y todos estuvimos de acuerdo en que las condiciones no eran buenas", ha comentado.
Además, ha agregado que no habría tenido problemas en dar la salida por el viento, ya que soplaba a 17 nudos, "unas condiciones adecuadas", pero "el oleaje era muy fuerte con olas de más de dos metros".
"Las olas eran muy grandes y en las últimas diez millas de la costa las condiciones eran mejores pero estos barcos están construidos para navegar en determinadas condiciones y creo que no hubieran podido aguantar un estado del mar tan vigoroso como el de hoy", ha apuntado.
En su comparecencia, Bennett ha asegurado que uno de los "desafíos" de la 33 Copa del América "es tener 20 millas de campo de regatas" en una zona donde hay brisa de mar o de tierra y ha agregado que conseguirlo "no es un tarea nada fácil".
"Con un campo de regatas de tres millas, se podría haber dado la salida. Hasta las diez millas la navegación era fantástica pero no teníamos otras diez millas para cubrir el campo de regatas y poder navegar", ha explicado Bennett, quien ha apuntado que "el problema era poner la boya de barlovento".
Ha asegurado que ambos equipos "facilitan mucha información" sobre las condiciones del campo de regatas aunque la mayoría de las veces "no coinciden" y ha explicado que su trabajo es "procesar" esa información y "buscar el mejor escenario para cada día".
En ese sentido, le han preguntado sobre la posibilidad de acortar el campo de regatas y Bennett ha asegurado que "esa posibilidad se acordó en Singapur -en un tratado frustrado-, pero ahora no se ha comentado".
También se ha referido a las condiciones que se esperan el viernes, día fijado para el inicio de la competición, y ha apuntado que esperan "condiciones extremas" pero que confía "en poder regatear".
Ha señalado que "la seguridad" está siempre presente en sus decisiones, que "estaba asignada" la presencia de un representante de cada equipo en el barco del Comité de regatas y que en las últimas tres semanas, sólo en "cinco o seis días" se dieron las condiciones para poder haber regateado.
"Dijimos que deberíamos tener mucha paciencia por la poca información que teníamos sobre las condiciones más a allá de cinco o seis millas y el lunes nos dimos cuenta lo que podía pasar con esa brisa suave de tierra que no alcanza al campo de regatas", ha concluido.