SUPERDEPORTE
La Copa de Europa femenina de golf ha acabado por tener un protagonismo español. Tania Elósegui y Emma Cabrera están obrando, de momento, un milagro, que podría suponer el mayor éxito de la historia reciente del golf femenino español, uno de los espaldarazos que necesita este deporte.
España partía como colíder de la prueba al inicio de la segunda jornada en una prueba donde no basta con tener un buen día. Prueba de ello es que las austríacas, sumando sólo el par del campo, se han ido al pozo del octavo puesto.
Las dos españolas empezaron como un vendaval y se pusieron líderes en solitario. Sus 29 golpes en los primeros nueve hoyos son el mejor resultado hasta ahora en la competición. Pero con lo que no contaban era con el vendaval sueco, que ayer no tuvo mejor idea que dejar una tarjeta con diez bajo par. Más de la mitad de los hoyos saldados con éxito y a punto de hacer un "hoyo en uno" en el 17. Esto, unido a una segunda vuelta española más flojita (par del campo) ha dejado la clasificación con las nórdicas líderes (-15) y las españolas detrás (-13). Por detrás se abre hueco, con Australia, Italia y Dinamarca (-10).