J. VALERO (ENV. ESPECIAL A HOCKENHEIM)
Con 21 años ha llegado a uno de los campeonatos más exigentes del automovilismo mundial y pese a su accidente en los entrenamientos del viernes, el joven Miguel Molina afronta su primera carrera de DTM en una meritoria 13ª posición, por delante incluso de antiguas glorias de la Fórmula 1 como David Coulthard o el ´hermanísimo´, Ralf Schumacher. «La calificación era una nueva experiencia para mí. Intenté hacerlo lo mejor posible y entrar en la Q2 fue importante. Estoy aprendiendo, tengo que mejorar y veremos qué pasa en la carrera», afirmó ayer el piloto gerundense que partirá hoy como mejor debutante en una carrera en la que los toques están más o menos permitidos y en la que, durante algo más de una hora, los equipos vivirán una auténtica carrera de estrategias paralela a la que se verá en la pista, con dos paradas obligadas en boxes y 180 kilómetros por delante.
El descalabro de Schumacher y Coulthard, sin embargo, no impidió que Mercedes se llevará el gato al agua gracias a otro de sus hombres de F1, el británico Gary Paffet, probador de McLaren. La buena clasificación de unas de las dos mujeres que compiten, la británica Susie Stoddart —15ª también por delante de Schumacher y Coulthard— fue las grandes sorpresas de una jornada en la que miles de personas se acercaron ya al circuito de Hockenheim. Prueba de la espectacularidad de la competición es que se trata de los coches carrozados más rápidos del mundo, hasta el punto de que marcan unos tiempos prácticamente iguales a los de la F3 Euroseries.
Carlos Sainz, con Scirocco
Además de la presencia de Molina en DTM y del castellonense Roberto Merhi en F3, también participó el mismísimo Carlos Sainz en la Copa Volkswagen Scirocco, donde compite también otra leyenda del automovilismo como Martin Brundle. El madrileño acabó lejos del podio.