EFE
El CBM Alser Puerto Sagunto tiene ante sí una de sus últimas oportunidades para demostrar si es equipo de Asobal a partir de la próxima temporada en su visita al Quabit Guadalajara de este sábado.
En caso de derrota valenciana la permanencia en la categoría de oro nacional sería casi imposible puesto que la línea que marca la permanencia antes de esta jornada son los 12 puntos, el doble de los cosechados hasta ahora en 23 jornadas.
Para esta cita, el Alser confía en la adaptación de Latorre y en la mejoría física de Muiña y el resto de jugadores que permanecían tocados en las últimas citas. Estos pueden ser los puntales en los que Alberto Estornell puede cimentar la ansiada recuperación de los suyos.
El Quabit llega a este partido en un gran momento de juego y resultados tras empatar en la última jornada y asegurarse prácticamente su plaza en Asobal para el ejercicio venidero con los 15 puntos que tiene acumulados.
De esta forma, los locales no tendrán la presión que durante toda la segunda vuelta viene maniatando al Alser, un equipo que por momentos es presa de sus nervios y ansiedades como consecuencia de ser último en la tabla con sólo 6 puntos.
El cuerpo técnico del Alser ha utilizado el respiro que el calendario ha aportado a la liga para oxigenar varias de sus piezas básicas y jugadores como Muiña, Sifre o Tarrasó han tenido la oportunidad de realizar trabajos específicos para recuperarse de sus dolencias y del cansancio acumulado.
De esta manera, el conjunto valenciano espera llegar al tramo final de la liga en las mejores condiciones posibles en el apartado físico.
En este sentido, la exigencia de la liga no da tregua y el Alser afrontará su próximo encuentro en casa el martes día 17 cuando reciba al BM Aragón.