C. BOSCH
El futuro inmediato de Thiago Carleto puede estar a menos de 200 kilómetros de Valencia. Más que nada, porque el Elche tiene muchos números para quedarse un año cedido al brasileño, quien no entra en los planes de Unai Emery para la 09/10. Los primeros contactos entre las partes han sido satisfactorios y todo indica que el acuerdo definitivo se cerrará entre finales de esta semana y comienzos de la próxima.
La del Girona, que también milita en la Liga Adelante y lo quiere a préstamo, es la otra gran opción que maneja el lateral izquierdo de cara a esta temporada. Hay varios clubes europeos interesados en sus servicios, pero el jugador prefiere permanecer en España y facilitar el seguimiento de los técnicos blanquinegros. Además, su adaptación, de cara al regreso a la plantilla valencianista en la siguiente campaña, será así completa.
El representante del futbolista, José Prunes, acudió ayer a las oficinas del conjunto de Mestalla para encauzar las negociaciones. El agente se vio con el responsable del área deportiva, quien, a su vez, ya ha dialogado en varias oportunidades con su homólogo ilicitano, Jesús de Huertas, sobre el asunto. Al corriente de todo está el técnico franjiverde, Claudio Barragán, que veo con buenos ojos la llegada de Thiago a su plantilla.
Las buenas relaciones existentes entre Valencia y Elche han facilitado la aproximación de posturas. Aparte de Ximo Navarro, con el que coincidiría al estar también cedido, últimamente han tomado el mismo camino que espera al brasileño gente como Chispa o Juanlu. Lo que no harán los de Mestalla es incluir una opción de compra en el contrato, ya que no quieren perder el control de alguien con del porvenir del ex de Santos.
El lateral izquierdo tendrá en el Martínez Valero los minutos que se le niegan en el club blanquinegro desde su llegada en el pasado mercado invernal. Si en la 08/09 sólo actuó ante el Málaga —cuando salió en sustitución del lesionado Moretti—, para la temporada que ahora empieza tampoco está entre los elegidos por Emery. El vasco prefiere tener en plantilla a Mathieu y Del Horno —todavía convaleciente de una operación— y que el brasileño se foguee.