SUPERDEPORTE
La penúltima pillería en el mundo del fútbol la ha protagonizado el portero del Goteborg sueco, de nombre Kim Christensen.
Al meta no se le ocurrió otra cosa que mover los postes de su portería para intentar que fuera más estrecha. El colegiado le pilló. Paró el partido y volvió a colocar la portería con las medidas reglamentarias.
Sin embargo, Christensen no se dio por vencido y, cuando el partido se volvió a reanudar y tuvo un segundo de tiempo, volvíó a mover la portería. A las cámaras no se les escapó el momento.