EFE
El Deportivo y el Valencia se reencontrarán en los octavos de final de la presente edición de la Copa del Rey tres años después de que ambos equipos protagonizaran, en enero de 2006, una eliminatoria más que polémica y en la que el Valencia acabó muy disgustado por la actuación de Megía Dávila (quien, por cierto, ahora trabaja para el Real Madrid).
Durante el partido de vuelta disputado en Mestalla, y cuando el Valencia había equilibrado el tanto que había conseguido el Deportivo en el encuentro de ida, gracias a Villa, una moneda impactó en la cabeza del árbitro asistente Egido Rozas, que sufrió una brecha en la ceja.
Megía Dávila suspendió entonces el encuentro, mandó a ambos equipos al vestuario y el encuentro se reanudó a puerta cerrada en Mestalla, donde los deportivistas se impusieron con un penalti (inexistente) sobre el canterano Senel y consiguieron el acceso a semifinales, ronda en la que fueron eliminados. Además de por el penalti, los valencianistas también se que quejaron de otras pequeñas acciones donde Megía pareció favorecer a los deportivistas.
En ese encuentro, coruñeses y valencianos volvieron a cruzar sus caminos en la Copa del Rey después de que ambos protagonizaran la final del torneo en la temporada 1994-95, que también tuvo que suspenderse por la lluvia que cayó en el estadio Santiago Benabéu. Como en cuartos de final de la temporada 2005-06, la final estaba igualada en el momento de la suspensión y el Deportivo se impuso en la reanudación, en aquella ocasión con un tanto de cabeza de Alfredo Santaelena.
Los duelos entre deportivistas y valencianos siempre han estado marcados por la tensión desde que en la temporada 1993-94, un año antes de la final de Copa, el equipo coruñés perdiera la Liga en la última jornada después de que Djukic fallara un penalti ante el Valencia que dio el título al Barcelona.