MARTA COSTA Y CÉSAR IZQUIERDO
Buscar un consuelo en la derrota siempre es complicado. Todavía más cuando está llega ante tu rival político y deportivo por excelencia. Egipto quería demostrar que su eliminación para el Mundial de Sudáfrica en manos de Argelia fue un accidente. Los argelinos, exhibir que aquella victoria no fue casualidad. Al final, hubo revancha y ´Los Faraones´ defenderán su trono en la final ante Ghana.
Hace dos meses la comunidad argelina en Valencia se lanzó a la calle. Barrios como el de Russafa celebraron su particular fiesta. Ayer no hubo terremoto. Encontrar palabras alentadoras no era fácil. Sin embargo, alguién en el restaurante Istanbul pronuncia las palabras mágicas: «Hay un jugador argelino que va a venir a jugar al Valencia». Tras 20 años viviendo aquí, Ismael se confiesa valencianista y asegura que «los nervios» no le dejan ver el final de algunos partidos del VCF. El futbolista al que se refiere es Sofiane Feghouli. Nacido en Francia, la perlita del Grenoble todavía no ha decidido si jugará para los Bleus o lo hará para el país de sus padres. «Antes del Mundial seguro que se decide por nosotros». La afirmación es más un deseo que una realidad, pero Ismael habla ilusionado de Feghouli. Lo considera uno más de los suyos.
Frente a la Mezquita de Valencia el ambiente es mucho más distendido. El encuentro se vive con emoción, es intenso, disputado y, sobre todo, bello. El «riguroso» penalti del central Halliche (con expulsión) y la «polémica» ejecución de Hosny indignan a la parroquia del Istanbul. «No ha sido justo. Argelia ha demostrado que es la mejor selección de África». Hocine defiende su patria, «Hemos perdido, pero nosotros estaremos en Sudáfrica». Elies, dueño del local lo tiene claro: «Derrotar a Egipto otra vez hubiera sido demasiado. Querían ganarnos como fuera y nosotros también, por eso el partido ha sido tan caliente».
Bilal es el único egipcio ante el televisor. Allí mismo tiene muchos amigos, aunque prefiere seguir el partido discretamente alejado del resto. «Jugamos mucho mejor y seguro que somos campeones otra vez». Bilal lo tiene claro, la comunidad egipcia en Valencia no supera las 200 personas, «pero seguro que en Egipto van a salir millones a celebrarlo».