J. VALERO
El culebrón en el que se había convertido el futuro del Campos Meta en las últimas semanas está a un paso de cerrarse ante el inminente anuncio oficial de la llegada de un nuevo inversor mayoritario al equipo. Con ello, la presencia de los monoplazas en el primer Gran Premio de la temporada en Bahrein está garantizada e incluso no está descartado que puedan rodar también en los entrenamientos colectivos de la próxima semana en Montmeló —los equipos han pedido un día más de tests— si no surgen más contratiempos con Dallara.
Tal y como informó Superdeporte la semana pasada, los planes de Adrián Campos pasaban por enviar los coches directamente a Barcelona o a Bahrein sin pasar por las instalaciones de Alzira ante la falta de tiempo, aunque la localidad valenciana seguirá siendo la sede del equipo pese a la llegada de un grupo inversor extranjero.
El nombre del equipo podría variar ante la salida del mismo de la empresa Meta Image, pero aún sigue siendo una incógnita el papel que tendrá en el nuevo proyecto el empresario murciano José Ramón Carabantes y el propio Adrián Campos, quien ha estado negociando en las últimas horas su situación en el nuevo organigrama y la posibilidad de continuar como ´team principal´ o incluso en algún otro cargo de responsabilidad, ante la presión del grupo inversor por fichar a Colin Kolles, ex director de Force India y Geoff Willis, ex director técnico de Red Bull.
La presencia del proyecto de Campos en la parrilla es un hecho tanto como la ausencia prácticamente segura del USF1 norteamericano, algo que ha propiciado que el propio Pechito López, a través de su representante, Felipe McGough, haya intentado negociar su cambio al equipo Campos, el único con un asiento libre en la parrilla. Eso sí, todo indica que el del argentino será un intento frustrado, ya que la decisión del segundo piloto está tomada desde hace semanas.