RAFA MARÍN
Estaba desconocido. Acertaba en todo. Hasta sacó su lado tierno con Rodas por un mamporro en la cabeza que lo dejó grogui. Sólo un árbitro malo podía estropearlo. Y fue entonces cuando apareció en escena él mismo, el auténtico Pino Zamorano, para cargarse el partido y de paso alargar su oscuro historial con el Levante. En un minuto pasó de tragarse la segunda tarjeta a Rivas por un penalti complejo de ver sobre Xisco Nadal a expulsar a Ballesteros en la primera falta que hacía por una supuesta protesta. De paso avivó un incendio en los banquillos expulsando a Luis García y Martín Lasarte, que perdió los papeles. El Pino que conocen todos.
Sin digestión posible el Levante pasó de la inercia de irse a por la victoria a quedarse con un central menos cuando debería haber sido al revés. Y encima con los cambios agotados. Desnaturalizada y sin su jefazo, la defensa se quedaba hecha trizas para aguantar las embestidas de la Real, que supo aprovecharlo para marcar sobre la bocina y sacar el gol average en el descuento, inacabable por todos los follones.
Acababa ahí la racha sin perder de 2010, se disparaba el líder a 10 puntos inalcanzables y se desvanecía el premio a la segunda parte de un Levante que aunque con la pegada justa exhibió la madurez que le había faltado durante la primera. Debió funcionar la charla en el descanso, porque el equipo se quitó los miedos, aparecieron los que como Rubén están llamados a llevar las riendas, recuperó el pulso la línea medular y llegó a base de merodear la meta de Bravo un penalti del que no debería haberse encargado Samuel, que lo tiró horrible, pero que hizo bueno Juanlu en el rechace con el ímpetu y el veneno que ese instante requería.
No tenía nada que ver a esas alturas la contienda con la que había sido al principio, cuando la Real le venía grande a un Levante que salió atenazado y reculando, incapaz de coserse la pelota al pie. Sobrevivió así media hora con Ballesteros como salvador pinchando centros en el área pequeña. Hasta que apareció Xabi Prieto para darle el empuje primario de balones largos de los suyos una nota distintiva de calidad. En un costurón de la tela con la que se le estaba taponando, el cerebro local hizo hueco desde la derecha para servir en bandeja a Bueno. Fue él también quien lució galones para templar una conducción cuando el Levante iba a tumba abierta y fabricar el tercero. Un jugador que está tirando del líder.
Instinto que le faltó a Guerra en una oportunidad clarísima tras un guitarrazo de Bravo para neutralizar el 1-0 cuando el Levante no se lo merecía. Un perdón excesivo estando delante Pino y una Real que llegaba con soltura y exigía a Manu en un partido al que los granotas, de menos a más, no le perdieron la cara y tras el que pese a la derrota las espadas siguen en todo lo alto.
3.- Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Mikel González, Ansotegi, De la Bella; Rivas, Elustondo (Agirretxe, min. 87), Griezmann (Zurutuza, min. 69), Xabi Prieto, Aranburu (Jonathan, min. 83); Bueno.
1.- Levante: Manu; Juanfran, Héctor Rodas, Ballesteros, Pau Cendrós; Iborra (Samuel, 68), Pallardó, Juanlu, Rubén Suárez, Jorge Pina (Xisco Nadal, min. 65); Javi Guerra (Jordá, min. 60)
Arbitro: Pino Zamorano (Castilla- La Mancha). Tarjeta roja a Ballesteros en el minuto 76. Expulsó a Martín Lasarte tras el gol de Ansotegi y previamente a los delegados de los dos equipos. Amonestaciones a Rivas, Iborra, Samuel, Juanfran y Pallardó.
Goles: 1-0, min. 28: Carlos Bueno. 1-1, min. 76: Juanlu. 2-1, min. 88: Ansotegi. 3-1, min. 90+4: Zurutuza
Incidencias: 20.000 aficionados en el estadio de Anoeta.
El partido comenzó con 8 minutos de retraso, al exigir Pino Zamorano cambios en la equipación de un jugador realista.