La verdad es que no entraba en los planes del Levante volverse de vacío teniendo al Barça como próximo visitante del Ciutat. Aún menos cuando estuvo a tiro la tercera plaza de la clasificación y una plaza de Champions. Sin embargo, y pese a que fue sólo un rato, los granota purgaron con la derrota su pecados. El primero, darle vida a un Sporting al que no remató. Y el segundo y más grave, dejarse superar en intensidad y actitud. Una lección que debería estar aprendida y que a la larga puede costar, por desgracia, algo más que tres puntos.
Detalles arbitrales
La remontada arrancó con el gol de un jugador que tendría que haber sido expulsado. No debe servir de excusa porque la derrota fue por deméritos propios, aunque el detalle hay que tenerlo en cuenta. Para un conjunto como el azulgrana, la opción de llegar a Europa, aún más a la Liga de Campeones, depende de múltiples factores y, sin duda, el arbitral es uno de ellos. Pequeños detalles que suman o restan de manera decisoria. Tampoco es casualidad que en la caseta estuviesen avisados.
El ´problema´ de Koné
La cláusula de los 18 goles para que el Sevilla lo renueve unilateralmente sonaba a ciencia ficción, pero es ya una realidad que preocupa y mucho en el Ciutat, donde se las prometían felices. Sin embargo, ahora se ven ante el riesgo de que todo lo que había adelantado sea papel mojado. Que lleve 15, paradójicamente, es una buenísima mala noticia para un jugador que ha pulverizado a su antecesor. Un Felipe Caicedo del que Luis García aseguró en el mismo escenario que ayer que a veces parece «que no está en el campo». Algo que nunca pasa con Koné.
Las rotaciones de JIM
Durante muchas jornadas se le acusó injustamente de poner siempre a los mismos —eran tiempos en los que no había más— pero desde que todo el plantel está a su disposición, Juan Ignacio ha demostrado gusto por repartir minutos y confianza en el grupo. Es mérito suyo que exista una competencia que ha postergado a Juanlu, cuyo regreso se habría adelantado en otras circunstancias. Por cierto, que nadie caiga en la fácil tentación de vincular las rotaciones con la derrota. Nada que ver.
El día de Rubén
Día especial, aunque no el del mejor partido de Rubén, que sin ritmo fue menos resolutivo que cuando sale de revulsivo. He ahí, sin duda, la clave en el tema de su renovación.
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