RAFA MARÍN
En menos de una semana el Super Levante va a vivir dos días auténticamente históricos. El primero hoy con el pistoletazo a su tercera temporada consecutiva en la élite y el segundo este próximo jueves con su bautismo europeo. Jamás el levantinismo había alcanzado cotas tan altas ni encarado un año tan exigente como ilusionante en el que más de 16.000 asientos de su campo tienen ya dueño. El providencial guiño de la campaña de abonos, auténtica dinamita para los precios altos bajo el lema ´Algo va al revés en el Ciutat´, ha hecho el resto para que Valencia sea más granota que nunca. A base de buenas prácticas desde los despachos y, sobre todo, de la mano de un equipo que con buques insignia como Iborra, Ballesteros o Juanfran ha hecho gala de un comportamiento ejemplar y contagioso, el Levante se ha convertido en un club abierto del que todos los valencianos pueden sentirse orgullosos, tanto los que son levantinistas como los que no. Por eso, dándole continuidad a la línea de impulso y apoyo, algo va también al revés en este innovador ejemplar de dos portadas, una apuesta sin precedentes en la que el lector escoge qué va delante y qué atrás, qué primero y qué luego, qué del derecho y qué del revés. SUPER no sólo seguirá siendo el diario que más y mejor informa del Levante, sino que dedicará también una primera plana exclusiva a los granotas antes y después de cada partido con la mirada puesta en un horizonte de crecimiento. A partir de hoy, sin duda, el Super Levante lo es más que nunca en una campaña en la que se juega consolidarse en Primera y con ello gran parte de su proyección. Un reto que necesita respaldo empezando por esta noche ante el Atlético y por este doble SUPER que tiene en sus manos.