RAFA MARÍN

El antes y el después del Levante de Rubi

Regreso al Ciutat tras la debacle contra el Málaga, un punto de inflexión que debe refrendarse con resultados

09.01.2016 | 18:56

Hablar del partido contra el Rayo como otra final da cosa después de haberlas perdido todas, pero tal y como está la clasificación cualquier punto en juego es a cara de perro para un Levante que regresa a Orriols con la sensación, esperemos, de haber tocado fondo. Pese a la psicosis, la debacle contra el Málaga ha significado un antes y un después que ahora debe traducirse en puntos. Tras un plazo de oportunidades para todos, Rubi marcó la raya en el Calderón y casi se obra el milagro. Todas sus decisiones allí, desde la capitanía de Verza a la alineación o el toque a Camarasa, fueron en la misma dirección. Mensajes para espolear a un equipo en el que tienen que saltar chispas cuando se pierda y jugar los que se lo se lo merezcan, caiga quien caiga.

La dura losa de las derrotas
Una victoria para arrancar

Para arrancar el Levante sólo necesita una victoria. Hay que ganar, pero ya, a poder ser esta misma noche en el Ciutat. Aunque la permanencia queda a seis puntos, con tres sería suficiente para reengancharse a la Liga. No hay más secreto que ése para recuperar la moral y hacer realidad el ansiado punto de inflexión. El pasado, pasado está. Es el momento de Cuero, el fichaje más caro de la historia. Y a la espera de los que vendrán, es sobre todo el de los que están ahora. Tanto Rubi como los jugadores, a los que su técnico exige ser «valientes», están perfectamente capacitados para sacar esto adelante a base de apretar los dientes. Y es que el descenso no es ninguna broma y eso es algo que todos deben tener grabado a fuego.

Hay mimbres para salvarse
Complicado sí; imposible no

Que la plantilla se puede mejorar, por supuesto, sobre todo en ataque, donde no hay quien marque. Pero que, pese a los pírricos 11 puntos que la contemplan es mejor de lo que parece, también. Con o sin refuerzos, hay mimbres de sobra para cumplir el objetivo, por lo que independientemente de lo que ocurra contra el Rayo Vallecano, dar por sentenciado al Levante está fuera de lugar. En especial porque absolutamente nadie ha hincado la rodilla. No lo ha hecho el club, decidido a reforzarse con más Cueros. No lo han hecho el entrenador y los jugadores, que ante el líder estuvieron a punto de empatar un partido en el que el pronóstico era de goleada y gorda. Y, sobre todo, no lo han hecho los levantinistas, nocturnos que volverán a desafiar a Tebas con banderas y bufandas. Rendirse, jamás.

El transfer llegó en hora
Cuero, estreno esperanzador

El club apretó el culo durante la jornada del jueves para que el transfer llegara en hora. Objetivo conseguido: Cuero será hoy el único fichaje invernal de la Liga en disposición de debutar tras más de dos semanas de entrenamientos junto a sus compañeros, lo que sin duda es mucho camino adelantado. Así como otras veces se han dicho los fallos, es de justicia reconocer que en esta operación las cosas han salido bien. A la espera de verlo en acción, y cruzando los dedos para que la responsabilidad le pese lo justo, son muchas las esperanzas depositadas en el colombiano. Un futbolista emergente por el que se ha aflojado una buena pasta y del que se espera un rendimiento inmediato. Es el mismo patrón para los que están por llegar, fichajes con los que en Orriols están dispuestos a demostrar que no sólo el dinero está para las ocasiones.

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