A. ORIENT
Este Ciudad Ros Casares está hecho de una pasta especial. El equipo lo demostró en la final de la Euroliga del pasado domingo proclamándose campeón y ayer las jugadoras lo celebraron por todo lo alto con las instituciones valencianas dejando una de las imágenes para el recuerdo. La de la alcaldesa Rita Barberá bailando en el Salón de Cristal del Ayuntamiento, al ritmo de dos jugadoras que llevan la música en la sangre, Shay Murphy y Maya Moore. Ellas fueron las teloneras de una gran fiesta que recorrió también el Palau de la Generalitat y la Diputación, donde el Ciudad Ros Casares, con Germán Ros a la cabeza de la comitiva, fue recibido por el Jefe del Consell, Alberto Fabra, y por el vicepresidente de la Diputación, Juan José Medina, respectivamente.
De una versión a capela de la famosa canción Killing me softly que Moore y Murphy improvisaron en los interiores de la Diputación, pasando por la pegadiza Cupid Shuffle que contagió a la alcaldesa y finalizando en la ya tradicional We are the champions, las chicas de acero trasladaron su celebración de Estambul a Valencia. El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, fue el primero en homenajear a la entidad valenciana y felicitar a toda la expedición por el éxito cosechado. «El Ros ha hecho historia y lo ha hecho creyendo que podía ser posible, mejorando cada año y consciente de que lo importante está por llegar y haciendo que cualquier reto pueda ser superable a través del sacrificio, el esfuerzo y el entrenamiento».
Del protocolo en la audiencia con Fabra, las jugadoras fueron soltándose la melena poco a poco, y en la Diputación, Moore y Murphy, calentaron las cuerdas vocales en un increíble dúo a capela que recibió el aplauso de todos los presentes, antes de las palabras del diputado de Juventud y Deportes, Miguel Bailach y del vicepresidente Juan José Medina, que reiteraron el compromiso de la Diputación con el Ros Casares. Como colofón final llegó la visita al Consistorio, ultima parada del trofeo de la Euroliga por las calles del centro de la ciudad. Allí la pareja estadounidense, ´empujada´ por la general manager Carme Lluveras, ensayó el baile para la sorpresa a la alcaldesa, quien más tarde destacó que el triunfo del Ros ha sido «merecido, perseguido y conseguido».