No me da la gana esconderme. Voy a hablar claro sabedor de que algún colega tontorrón de la capital se va a enfadar con lo que he escrito unas líneas más adelante. Y me dirá radical, paleto y cosas por el estilo. Y todo será porque admito de manera sincera que si en la Selección Española hay jugadores del Valencia me mola mucho más. Fundamentalmente porque me cuesta mucho aplaudir a un jugador del Madrid aunque lleve una camiseta roja. Eso, y que uno después de la temporada del Valencia se niega a hacerse la más mínima ilusión de nada. Sí, querido lector, es mi escepticismo -para los de la LOGSE, ´duda´- lo que me convence de que España, como siempre, va a caer en cuartos. Eso y que lo de ganar la Copa del Rey tuvo su rollito guapo y estaría bien echar otra vez unas risas con los colegas una noche. Y visto que con España no va a poder ser, -lo de celebrar un título, digo- no he tenido más remedio que buscarme el pan por otro sitio. Al final he dado con Italia. ¿Por qué Italia? También fundamentalmente porque con la lesión de Cannavaro no hay ningun jugador del Madrid -ahora ya somos una defensa seria- y por supuesto por mi debilidad con Materazzi después de la final del pasado Mundial, que por cierto le ganamos a la Francia del madridista y antideportivo Zinedine Zidane -¿hacen falta más motivos? si como dice Sabina, nos sobran-. Todo esto lo había escrito hasta que he recibido la llamada de mi amigo Juanjo de Moreira. Me ha convencido de que una vez más merece la pena concederle ´a los jugones´ el beneficio de la duda. Y en estas estamos, esperando a que se despejen las demasiadas dudas que sigo teniendo sobre la selección, pero dicen en mi pueblo que ´ante la duda la más tetuda´, y está claro que la más tetuda es Italia. Juanjo tiene razón, total para una vez que no está Raúl, voy yo y me empeño en no hacerle caso a la Selección española... Desde luego, no tengo remedio.