ENTREVISTA A MOYÀ

´Me mandaron a la portería con 7 años por mi físico´

El mallorquín jugaba de futbolista de campo cuando era pequeñito... hasta que su envergadura le cambió la vida.

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
 

PASCUAL CALABUIG El nuevo portero del Valencia comienza hoy una nueva etapa de su vida tras un verano de playa, voley, moda y solidaridad con Unicef. Quiere integrarse cuanto antes con los «vosatros» y «nosatros» valencianos, asume el reto del ´1´si estuviera libre y sueña con repetir el «Amunt!» de la presentación en el Ayuntamiento porque sería sinónimo de título. Un día también soñó con parecerse a Roa y lo convirtió en realidad...


Fichaje, revisión médica, presentación y ahora, por fin, a comenzar los entrenamientos.
—Ya tengo ganas. Pasé unos días de ajetreo, pero todo vale la pena por fichar por el Valencia. Empecé a notar tranquilidad en Mallorca la semana pasada.
—Antes de continuar. ¿Miquel Àngel o Miguel Ángel? ¿Es como Carod Rovira, quien dice que su nombre es Josep Lluís aquí y en China?
—No, no (entre risas), cada uno que diga mi nombre como quiera.
—¿En su casa y en familia hablan castellano o balear?
—Se habla mallorquín, porque mis padres son de Mallorca. Es algo parecido a lo que pasa en Valencia, pero también hay mucha gente que se expresa en castellano. Baleares, catalanes y valencianos nos entendemos perfectamente, pero quiero cogerle el truquillo al valencià… Empezaré con algún que otro vosatros, nosatros, etc.
—¿Qué ha hecho este verano para desconectar?
—Me encantan los deportes en general. Los practico para no estar parado y mantener la forma. El voley playa me ha atraído mucho desde pequeñito; en los últimos años está de moda el pádel.
—Curioso lo del voley… Por su altura (1,87 metros) debe ser un buen rematador, ¿no?
—Digamos que soy buen sacador. Y sí, buen rematador (sonríe).
—El que será su competidor es también un tipo peculiar. César se decanta por otro deporte veraniego como el 'kitesurf'.
—Todos somos peculiares. Pero cada uno puede ser más o menos tímido para confesarlo.
—¿Moyà es un portero con rarezas?
—No, para nada. No soy muy maniático. Sólo entro con el pie derecho al campo y punto. No tengo más manías de momento…
—Ni el dorsal le preocupa…
—Dije el '25' porque en Mallorca los números de portero eran 1, 13 y 25 y el 1 y el 13 lo tienen mis compañeros. Por lo tanto, yo, como ellos estaban antes los respeto; y si el 25 lo tiene Viana, pues el que me toque. El que más me guste si puedo elegir entre varios.
—¿Elegiría el '1' si estuviera libre?
—Sí, porque en Palma siempre lo he llevado. Cuando debuté se fueron los porteros que había y pude elegir. Dije: «ya que estoy y, aunque sea joven y se diga que el '1' pesa, lo cojo». Además, tengo una anécdota con el utillero…
—¿Qué pasó? Cuente, cuente.
—Le comenté a Luis que iba a coger el número '1'. Y él me respondió: «Miguel Ángel, ojo que este dorsal lo han llevado aquí porteros muy importantes». Entonces le respondí que daba lo mismo y que yo también quería ser importante. Al final lo he llevado cinco años y va a quedar un buen recuerdo de Moyà en Mallorca.
—¿Quienes eran esos porteros importantes?
— Ezaki Badu, quien fue un porterazo durante muchos años y a él se refería Luis. Y Roa, que sí que era maniático y llevaba el 13 porque entonces el '1' era de Kike Burgos.
—¿Qué dijeros sus amigos y paisanos cuando empezó a aparecer la opción de fichar por el Valencia?
—Cuando empezaron los rumores, también se hablaba de un interés del Barça. Me acuerdo de pasarme por el pueblo cuando ya habían salido cosas y que la gente me decía que fuera al Barça…Yo sólo les comentaba «bueno, bueno». No podía decir nada, pero la gente de mi entorno sabía que tenía debilidad por el Valencia. Por todo.
—Tras escucharle sorprende menos, pero en su presentación impresionó con la fuerza que gritó Amunt Valencia!
—Se notó todas las ganas que tenía. Lo hubiese querido decir el año pasado, pero no pude y lo tuve que expresar con el doble de fuerza.
—¿Se imagina diciéndolo en el balcón de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia en menos de un año?
—Sería sinónimo de título. Sería grandísimo, ¡la leche! Llegar y besar el santo con una Liga, una Copa o una UEFA y cantarlo desde el Ayuntamiento o donde sea… Uf, es soñar despierto.
—De las charlas con Llorente y Fernando, ¿qué le ha impresionado?
—Del presidente me quedo con que me ha parecido un tío magnífico y que dijo que iba a exigir mucho a todos. La gente del club sabe que no sólo a los futbolistas, a empleados, a todo el mundo. A mí me quedó grabado que es un hombre que exige, al mismo tiempo que da. —Cumplido el sueño del Valencia, ¿el objetivo de ir a la selección española con Iker Casillas por delante se antoja una quimera?
—Se ve difícil porque es un portero de muchísimo nivel. Pero el fútbol da muchas vueltas y no sabes en qué escenario te puede poner. Evidentemente, si no puedo ir con España y hago las cosas bien, podré decir que no pudo ser porque había porteros magníficos que llegaron antes y se consolidaron.
—¿Cómo era Moyà de niño? ¿Siempre con el fútbol en la cabeza?
—Sí, siempre me ha gustado el fútbol. Lo veía como sueño y como hobby. De hecho es el consejo que me gusta darle a los más pequeños, que no piensen que van a ser futbolistas, que simplemente disfruten y si un día la cosa va bien que se centren en serio. Así es como lo hice yo. Casi me gustaba más jugar de jugador detrás del balón, pero tenía más físico, más envergadura que mis compañeros y a los siete años me dijeron que me pusiera en la portería y ahí me he quedado.
—De no haber sido portero, hoy en día se vería ejerciendo como…
—No lo sé. Puedo decir que me encantaría el motor, los coches más que las motos.
—Al tiempo que destaca como portero, ¿estudia también?
—Hasta bachiller. De momento no tengo pensado ninguna actividad extra, suficiente hay con el fichaje por el Valencia para dedicarle todos mis esfuerzos. Soy una persona que me intento cultivar un poco cuando saco tiempo y, sobre todo, con las personas sabias que están a mi lado.
—En 2008 fue embajador de UNICEF, ¿tiene en mente más proyectos solidarios?
—Hace dos años empecé a colaborar con UNICEF y hace uno que me nombraron embajador en Baleares. Poco a poco les he echado un cable con mi imagen para darle más proyección a las campañas. En definitiva, es una cosa más de las que se puede hacer cuando hay tiempo y ahora, yendo a Valencia, será más complicado seguir. No somos los salvadores del mundo, menos yo, pero hay que poner un granito de arena.
—Usted ejerce como modelo cuando el fútbol se lo permite y también modelo es su novia, Patrizia Ruiz. ¿Cómo se lleva que la belleza de ella sea objeto de todas las miradas?
—Genera expectación, pero lo llevo bien siempre que sea de buenas maneras. Al fin y al cabo es mi novia, no de los demás. Le puedo decir que estoy enamoradísimo y ella igual. Ella fue un gran apoyo la temporada pasada cuando estaba lesionado, ya que estaba un poco más insoportable, decaído.
—Ahora que lo recuerda, menuda revisión . No quedó duda de que está recuperado de sus rodillas y el pie.
—Estoy muy bien, aunque se entiende porque el club hace una inversión. Me decían de broma, «hombre es que sois caros y hay que hacer una buena revisión». Es como si compras un coche con algunos kilómetros; debes asegurarte de que está en condiciones.
—En la presentación se le vio perfectamente informado de los porteros de la historia ché: Eizaguirre, Zubizarreta, Otxotorena, Cañizares, etc. ¿Le pasaron la chuleta?
—No, excepto con Eizaguirre, por quien tuve que pedir un poco de información porque me quedaba lejos, los otros sí que los conocía. Han sido porteros de un grande; si me preguntaran por los de Madrid o Barça también los diría.
—Y Moyà, ¿qué tipo de portero es?
—Soy un portero con buena colocación, con reflejos debajo de los palos y buen juego con los pies.
—¿Algún ídolo?
—De pequeñito me fijé mucho en Roa y se me quedó marcado su estilo de juego. Conforme he crecido me he fijado en otros, pero sin un ídolo marcado.
—¿Cuál es el mejor del mundo?
—Los españoles están subiendo mucho y más allá de los Casillas, Diego López o Reina. Siempre nos quedarán Buffon, Cech y Julio César. Si pudiésemos hacer una mezcla, saldría el portero ideal.
—¿Hay algo sagrado para Moyà?
—La salud… Y toco madera para no volver a lesionarme, creo que el año pasado ya cumplí ese cupo.
—Después de pisar Mestalla, ¿qué recuerdos le vinieron a la cabeza?
—Me acordé de que el año de mi debut no pude jugar aquí y los dos partidos en los que ya se habló del posible fichaje. Primero fue el temporadón de Güiza, que hizo dos goles, y a mí también me salieron las cosas bien. Ojalá se repita...

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  SUPERDEPORTE |  LOCALIZACIÓN   PUBLICIDAD:  TARIFAS  
superdeporte.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de superdeporte.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | El Boletín  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas