ALEJANDRO ORIENT
Una pesadilla. Eso es lo que vivió ayer el Valencia Basket en el primer partido de semifinales ante el FC Barcelona Regal y que deberá olvidar lo antes posible de cara al segundo encuentro de la eliminatoria que se celebrará este domingo en el mismo escenario, el Palau Blaugrana, donde el técnico Velimir Perasovic deberá cambiar no sólo la mentalidad de un equipo que no estuvo a la altura de un choque de play-off, también un estilo de juego que anoche no puso en dificultades al Barça.
Mucho y en muy poco tiempo va a tener que mejorar el conjunto valenciano si quiere poner en problemas a su rival en el próximo duelo, ya que el VBC fue un juguete en manos del Barcelona durante prácticamente los cuarenta minutos del partido. Y no fueron los cuarenta porque los taronja sorprendieron a los locales en los dos primeros minutos con un parcial de 0-6 (con dos canastas de Faverani €el mejor ayer de todo el equipo€), que en lugar de dar alas a los de Velimir Perasovic, hizo reaccionar a los de Xavi Pascual para no dar ninguna concesión más a partir de entonces. De ese espejismo que reflejó el marcador se pasó en poco más de cinco minutos a un escenario que no puede repetirse en el futuro si se pretende plantar cara a los blaugrana, ya que Pete Mickeal y sobre todo Erazem Lorbek comenzaron a abrir huecos en la defensa taronja sin respuesta alguna. Del 0-6 se pasó a un 17-8, a los siete minutos, y a un 23-10 al final del primer cuarto.
De golpe y porrazo a los valencianos se les olvidó defender, y si no lo haces el Barcelona no perdona. Además si el ataque no funciona con un mínimo de criterio y no se asegura el rebote, lo más lógico €que es lo que sucedió ayer€ es que el Barça se despegue en el tanteo (35-17, min. 14). En ese momento el cuadro local dominaba el rebote 19-7 €el FCB había cogido los mismos rebotes en ataque que los taronja en total€ y con esa dinámica es imposible hacer nada. Ni competir que era el objetivo mínimo para este compromiso, y menos aún poder luchar por la victoria. Con cero puntos de De Colo, en diez minutos tras los dos primeros cuartos, las posibilidades ofensivas del Valencia Basket se reducen de una forma exagerada y si Taquan Dean €que salió en el quinteto inicial€ y Rafa Martínez no están a la altura (también sin anotar), el sumar es toda una odisea (45-26, min. 17). Menos mal que a los 15 puntos del hispanobrasileño Vitor Faverani se unió la inspiración de Brad Newley, que está firmando unos buenos play-off y que gracias a sus seis puntos en el segundo período el respaso no fue a mayores. Así, al menos, el Valencia Basket, se marcharía al descanso 17 abajo (49-32, min. 20). Lo peor de todo es que con una ventaja tan cómoda en el marcador el entrenador del FC Barcelona tuvo la opción de rotar a sus jugadores y de paso dar los primeros minutos a Juan Carlos Navarro, que ante el Lucentum Alicante en cuartos de final se quedó sin jugar por una fascitis plantar.
Con el encuentro casi sentenciado la misión para el tercer y cuarto período debería haber sido el tratar de buscar alguna solución de cara al segundo partido del domingo, pero hay que rebuscar y mucho en la pobre imagen que dio el Valencia Basket tras la reanudación para encontrar algo positivo, sobre todo, cuando entre Ndong y Wallace destrozaron a los de ´Peras´ en el tercer acto, donde el VBC sólo fue capaz de sumar doce puntos, la mitad de ellos del australiano Brad Newley (68-44, min. 30).
Puestos a dar motivos para la esperanza y aunque el Barça logró en el último cuarto un +31 como ventaja más amplia (79-48, min. 35) es que al menos Nando De Colo pudo encontrar el aro en el Palau Blaugrana, con cinco puntos, y que este domingo el francés ya sabrá dónde están las canastas. También el equipo de Perasovic debe esperar más de su jugador ´estrella´, Nik Caner-Medley, quien terminó el choque con 7 puntos, aunque llegó a los últimos minutos sólo con un triple materializado. Y es que si el VBC quiere hacer algo en esta serie ambos deben dar un paso adelante, además de que el equipo ofrezca más garra y lucha en defensa y más variedad en ataque.