No pudo ser. El Valencia Basket puso todo de su parte pero no fue capaz de superar a un sólido Real Madrid, que castigó cada error local para acabar llevándose un partido que se decidió en los últimos segundos gracias a un robo de Gustavo Ayón. Ese error de los locales costó la primera derrota liguera en un encuentro en el que, pese a las bajas y el cansancio acumulado después de jugar en Moscú, el Valencia Basket demostró que vuelve a ser candidato a todo en la presente temporada.

Campeón y subcampeón de la Liga Endesa volvían a verse las caras 121 días después. Los nervios y la tensión se palpaban en la pista, sobre todo en los primeros compases donde ninguno era capaz de ver aro con regularidad (2-2; min. 3). El partido, como era de esperar, se convertía en una batalla física a la que los locales se aferraron con uñas y dientes pese a que fueron los de Laso los que marcaron las primeras rentas.

Tres faltas seguidas, con tres 2+1 para los blancos, rompían ese equilibrio inicial (4-8; min. 4) y obligaban a Vidorreta a realizar las primeras rotaciones. El técnico vasco, después del viaje a Moscú, sabía que debía repartir los minutos si quería llegar al final del partido con el equipo entero. El intercambio de golpes continuó en los minutos siguientes a pesar del sufrimiento y la buena defensa sobre Green (11-15; min. 7). Costaba anotar de tres pero, en cuanto Rafa Martínez rompió la sequía y Abalde recuperó sensaciones y la fe en sus posibilidades, el partido cambió. También ayudaron los errores del Real Madrid desde la línea de tiros libres, que permitieron al Valencia Basket acabar el cuarto incluso por delante en el electrónico tras un parcial de 7-2 (18-17; min. 10).

Doncic se echaba el equipo a la espalda en el segundo acto, y eso se traducía en un nuevo giro de los acontecimientos (18-24; min. 11). Abalde, muy crecido, respondía en las filas valencianas para estrechar de nuevo el cerco (23-24; min. 13). El choque no ofrecía tregua pero, bajo la batuta del base esloveno, era el Real Madrid al que se le veía más entero y sólido en pista. Su defensa creaba muchos problemas a los de La Fonteta, que a falta de 34 segundos del final veían que el partido se ponía muy cuesta arriba tras un triple de Randle (34-43).

Txus Vidorreta paró de inmediato el choque y eso se tradujo en un final de cuarto impecable para su equipo. Un parcial de 5-0, cerrado con un triple de Sastre sobre la bocina, permitió al conjunto taronja irse a los vestuarios con un extra de confianza y, sobre todo, con el partido todavía muy abierto de cara a la segunda mitad (39-43; min. 20).

Un partido que, tras la reanudación, continuó dominando el Real Madrid aunque con estrechos márgenes. El partido, a su vez, iba calentándose cada vez más, sobre todo en la pintura donde Gustavo Ayón acabó desquiciado por momentos. Tanto es así que una antideportiva del pívot méxicano sobre Pleiss, unida a una técnica a Pablo Laso, permitió al Valencia Basket culminar la remontada con una jugada de cinco puntos (54-53; min. 27).

La salida a pista de Pleiss estaba resultando clave tras erigirse en auténtico dominador del juego interior. Cuatro puntos más del alemán pusieron la máxima de los taronja en el marcador (58-53; min 28). Laso tenía que parar el partido. Una decisión que le salió perfecta pues, acto seguido, dos triples de Randolph volvía a poner a su equipo por delante (58-59; min. 29). Con todo, el partido llegó al último cuarto con todo por decidir y un gran espectáculo sobre la cancha (62-61; min. 30).

Emergió de nuevo Randolph para complicar otra vez las cosas (62-69; min. 32). El cansancio hacía mella en la limitada rotación valenciana, que en ataque recurría ya a Green de manera continua. El Real Madrid, de la mano de Doncic, aprovechó la coyuntura para poner más tierra de por medio (68-78; min. 35).

Vidorreta se la jugó entonces sentando a sus dos pívots, Pleiss y Dubljevic, y poniendo en pista a Doornekamp y Thomas para intentar remontar el choque desde fuera. Dos triples del ala-pívot norteamericano le dieron la razón al instante y permitieron a los locales volver a soñar con el triunfo (74-78; min. 37). Comenzaba un nuevo partido de tres minutos con Laso, que minutos antes ya había comenzado a montar su particular show, completamente desatado en la banda.

Y no era para menos porque dos triples más de Sastre y Doornekamp ponían al Valencia Basket por delante tras un parcial de 12-1 (80-79; min. 38). A partir de ahí intercambio de golpes hasta llegar a un final de infarto con 31 segundos por jugarse y ventaja visitantes después de un triple de Taylor (82-84; min. 39). Lo peor llegó ahí tras el tiempo muerto de Vidorreta. Ayón robó el balón tras el saque de banda del Valencia Basket y, tras consumir casi la posesión, Campazzo puso la puntilla para dejar al equipo taronja sin opciones en los últimos seis segundos (82-86; min. 40).