CONRADO VALLE
Unai Emery tiene que decidir qué jugadores no estarán en la plantilla definitiva, y entre los que tienen el futuro en el aire está Éver Banega, pero el argentino, a quien el vasco siguió con lupa ayer, estuvo mucho más participativo que en el primer amistoso ante el Den Haag y suya fue la asistencia de gol que culminó Jordi Alba en el choque ante el Borussia.
El ex de Boca es uno de los que se la juega cada día en Ermelo, y ayer no desperdició los minutos que le dio el técnico. Para empezar, fue uno de los cuatro jugadores que saltó al campo en los dos partidos del triangular de Dortmund, y en su caso, a diferencia del resto (Albelda, Míchel y Maduro) con el añadido de tener que demostrar si tiene hueco en la plantilla. Emery lo quiso ver en acción tanto en el centro del campo como de mediapunta por detrás de Miku.
En el primer partido acompañó a Albelda en la medular, y aunque no entró demasiadas veces en contacto con el balón, lo que tocó lo hizo muy bien. Sobre todo destacó su visión de juego, uno de los aspectos que se echa en falta cuando no está Rubén Baraja. Banega se entendió a la perfección con Jordi Alba y asistió al joven futbolista de L´Hospitalet con dos pases en profundidad de gran calidad. El primero, más pegado a banda, y después para dejarle un balón en la media luna del área que terminó en gol. Frente al Udinese sustituyó a Albelda y actuó de enganche con Albelda y Baraja por detrás. El equipo no tuvo llegada, pero lo que sí hizo Éver fue ofrecerse mucho más que en el envite anterior. El argentino estuvo activo y demostró que es un futbolista con bastante presencia ofensiva.
Los partidos de ayer le pueden haber servido para ganarse un voto de confianza que Emery no le dio el verano pasado. Banega partía la pretemporada con serias opciones de salir, y en el amistoso ante el Den Haag no dio muestras de lo contrario, pero el argentino puede haberse ganado una prórroga. Él y Nacho González son los jugadores que se jugarán su presencia en el Valencia en Ermelo.
Los que no están perdiendo el tiempo, ante la ausencia del internacional Juan Mata, son Jordi Alba y Vicente. Ambos fueron de los más destacados y participativos. El primer no para de hacer méritos para quedarse en la plantilla, mientras que el Xiquet demuestra que sigue siendo eléctrico.