EFE
Toda la pretemporada preguntándonos si sería Miguel Ángel Moyà o César Sánchez el que iba a comenzar jugando el primer partido oficial de la temporada y ahora resulta que puede ser una simple e inoportuna reacción alérgica la que obligue a Unai Emery tomar una de las decisiones más difíciles del verano después de ver el brillante nivel al que han rayado los dos guardametas. Así es. Después del entrenamiento, de su rueda de prensa en Paterna y su visita al club por temas burocráticos, el mallorquín tuvo que acudir de urgencia a la Clínica Quirón por culpa de una reacción alérgica. Un contratiempo que pudo controlarse para que no fuera más —acudió acompañado del doctor Toni Giner— y que obligará al portero a estar en observación médica durante las próximas horas. Su viaje con el equipo a Noruega no peligraba a última hora de ayer. Sin embargo, sus posibilidades de titularidad perdían fuerzas. César ganaba enteros para defender la portería del Valencia mañana en la previa de la Euroliga contra el Stabaek.
Horas antes en las instalaciones blanquinegras, Moyà reconocía que no se va a «resignar» en el caso de que el técnico vasco no lo eligiera como portero titular del Valencia en este arranque de competición. Eso sí, el mallorquín, aseguraba que respetaría la decisión del entrenador fuera cuál fuera. «Las pruebas en los partidos amistosos ya han pasado. Ahora el mister tendrá que tomar una determinación. Todos estamos esperando y queremos jugar. Esto es muy largo. Si me toca jugar, estaré contento y si no, lo respetaré y seguiré peleando. No me voy a resignar si no soy portero titular. No se trata de entenderlo, sino de respetarlo, pero siempre desde un punto de vista sano». Lo que no sabía en ese momento, Moyà es que minutos más tarde iba a sufrir una reacción alérgica que podría apartarle de la titularidad contra el Stabaek.
Lo que es imposible que borre la reacción alérgica es la satisfacción por cómo le están marchando las cosas en su nueva etapa como jugador del Valencia tanto a nivel personal como colectivo. «Yo francamente pienso que el equipo está bien. Tengo muchas esperanzas en el equipo para esta temporada. El grupo tiene calidad, entrena bien y cada día coge el ritmo. Vamos a ir pasito a pasito. Sabemos que tenemos que estar ahí, tenemos que pelear. A nivel personal lo que quiero es jugar partidos e intentar seguir la trayectoria ascendente. La afición del Valencia me ha sorprendido ya que ha superado lo que me había imaginado. Me he sentido muy querido desde el primer día y también se vio en la presentación. Espero que siempre pueda ser así». El mallorquín confía en viajar hoy a Noruega y pensar únicamente en el partido y en un entrenamiento que considera imprescindible para adaptarse al césped artificial. «En Noruega tendremos que cambiar los tacos porque estamos acostumbrados a los de aluminio. Creo que el entrenamiento previo allí nos va a servir mucho. Cambia el bote y nos tenemos que adaptar, será una experiencia nueva», concluyó.
El canterano Salva también irá
Salva sería el recambio de Moyà si la reacción alérgica que sufrió el mallorquín se intensificara en las próximas horas. El canterano del Valencia, después de la marcha de Renan al Xerez en calidad de cedido, es el tercer portero y viajará hoy con la expedición... por si acaso.