V. LINARES
Álvaro Negredo y Sergio Sánchez son dos nombres que este verano han sonado como futuribles para el Valencia CF con muchísima fuerza pero que, por caprichos del destino (y por lógica económica puesto que el Sevilla disponía de mucho más líquido que el Valencia para fichar), han acabado recalando precisamente en el que será el primer rival liguero del VCF. El atacante entró ayer en la primera convocatoria liguera de Jiménez mientras el lateral, de forma sorpresiva, fue descartado por decisión técnica.
Sin embargo, pese a haber sido ambos objetivos de la entidad valencianista. Su historias son bien diferentes. Álvaro Negredo es un jugador al que Emery conoce perfectamente de su etapa en Almería y con el que el técnico ha mantenido contacto desde entonces si bien la posibilidad de que recalase en el Valencia siempre dependió en gran medida de la salida de David Villa. El técnico fue su gran valedor en la entidad y el futbolista llegó a bromear públicamente con el marcado carácter valencianista de su familia política (su pareja y sus suegros son valencianos y más concretamente de l´Eliana) pero finalmente la continuidad del asturiano en el Valencia CF, unida a la aparición del Real Madrid en escena que lo recompró para hacer negocio con él (lo tasó en 18 millones de euros en una hipotética operación de intercambio de cromos con David Villa), hicieron que la posibilidad de venir al Valencia se desvaneciese, hasta que apareció el Sevilla y pagó 15 millones por él.
Uno Unai, otro Fernando
Pero si Unai Emery fue el valedor de Negredo, quien quería apostar por Sergio Sánchez (hasta la pasada campaña en el RCD Espanyol) para el flanco diestro de la zaga era Fernando Gómez Colomer. Esa, junto a la posterior de Dabó, eran dos de las opciones que más le convencían al Secretario Técnico ante lo que se creía que iba a ser una inminente salida de Miguel Brito. Sin embargo, en este caso sí que ganó la partido Unai Emery quien desde un principio prefirió la contratación de Bruno, un jugador que podía haber llegado libre pero que desde que a principios de año firmó un precontrato con el Betis pasó a ser una segunda opción... hasta que el Betis descendió y se retomó la opción. Fue entonces también cuando el Sevilla se lanzó rápido a por el lateral (y en ocasiones también central) españolista y por una cantidad que no llegaba a los cuatro millones de euros se hizo con el futbolista.
Desde luego parece que las coincidencias en las pretensiones de Fernando y Monchi son algo más que una casualidad si bien las diferencias a la hora de intentar sus contrataciones las han marcado, con total claridad, la situación económica diametralmente opuesta que atraviesan ambos conjuntos.
Esta tarde sobre el césped de Mestalla estará sólo Álvaro Negredo... y frente a él, probablemente durante algunos minutos, Zigic o Miku. Las comparaciones son odiosas pero sin duda tendrá una dosis de morbo especial ver al que pudo ser y no fue jugadores valencianists contra los que sí lo son en la actualidad. Esta tarde a partir de las 19:00 en Mestalla un aliciente más se añade al importante estreno liguero.