ENTREVISTA

Moyà: ´Se me da fatal planchar y poner lavadoras´

El fichaje más caro del VCF 09/10 habla de su arranque de temporada, sus inquietudes, su nueva ciudad, sus objetivos...

08.09.2009 | 01:50
Moyà: ´Se me da fatal planchar y poner lavadoras´
Moyà: ´Se me da fatal planchar y poner lavadoras´

Miguel Ángel Moyà Rumbo (Binissalem, 2 de abril de 1984) hace apenas un par de meses, que llegó a Valencia pero ya sabe lo que es vivir emociones fuertes en la capital del Túria. Tras su anécdota como jugador de campo en Old Trafford durante la pretemporada, en la primera jornada de Liga fue el elegido por Unai Emery para defender el marco valencianista ante el Sevilla. Sus virtudes deportivas son indiscutibles pero más allá del Miguel Ángel Moyà portero hay ´otro´ Moyà lleno de inquietudes, un chico que al margen de ser un apasionado del motor y haber hecho sus pinitos en el mundo de la moda, también se perocupa por la crisis actual, por la gripe A e incluso por algunas tareas del hogar... aunque sean pocas.

¿Es usted más supersticioso de lo que todos pensábamos?
— No es que sea supersticioso. Supongo que lo dices por el tema del punto entre el uno y el tres de la camiseta. Realmente yo cuando vine me dieron a elegir un número, el '25' quedaba libre y yo dije "me gusta", pero no porque me traiga mala suerte el '13' porque jugué un campeonato de Europa sub'16 con el '13' y ganamos el europeo... pero ya que al final el '25' estaba cogido, los porteros estábamos obligados al '1' y al '13' y sólo me quedó la opción del '13'... pero para mí no es ningún problema. Y mira, la mar de bien... ganamos el primer partido y ya que no lo había elegido desde el principio es como darle un toque personal porque primero, me gusta más que sea un '1' aunque sea '.3', por gusto, y también un poquito en recuerdo de mi ídolo de infancia que fue Roa, que recuerdo que llevaba el 1.3 y me pareció curioso. Pero vamos, que apenas se ve y es anecdótico.
—¿Y tiene alguna otra manía?
Pues sí, cuando me han preguntado si soy supersticioso siempre digo que no soy demasiado y que lo único que hago es entrar con el pie derecho en el campo
—Pero nunca le vemos santiguarse ¿es creyente?
—No soy practicante ni tampoco soy de santiguarme. La cosa tiene que ir muy mal para santiguarme y mirar al cielo, aunque sí que creo que puede haber algo detrás... pero soy muy light. Estoy entre medias. Eso va dentro de cada persona, respeto y soy tolerante pero siempre me gusta estar en estas cosas en un término medio.
—Poniendo su nombre en Google salen varios perfiles suyos y en uno de ellos se le define como «palomitero que llega mejor al lado izquierdo que al derecho»
—Hombre, cada uno tiene su opinión y su manera de verlo pero a estas alturas ya de mi carrera casi no tengo diferencias entre el lado izquierdo y el derecho aunque durante mi etapa de formación siempre he tenido que entrenar mi lado izquierdo, al contrario de lo que dice este usuario, y por supuesto no comparto en absoluto lo de 'palomitero'. Evidentemente en algún momento hay alguna parada en la que tienes que reaccionar como puedes... pero me considero un portero con más colocación y reflejos que uno de los que tienen que tirar de palomitas. No soy de los que les gusta adornarse en la mayoría de ocasiones. Alguna vez se puede, pero sí alguien me ha seguido se le puede hacer la pregunta. Aunque tampoco lo considero una cosa mala. Aquí lo importante es pararlas sea como sea. Pero no me considero así.
—¿Qué le reporta a usted ser embajador de UNICEF en Baleares?
—En Mallorca durante todos estos años siempre se me ha visto colaborando con alguna u otra obra benéfica, imagen popular con niños, campus... y se me ha creado una imagen que no es diferente a la que va con mi persona. Una persona extrovertida, abierta, con un carácter social, con algo de don de gentes... y yo nunca he hecho las cosas forzado. Siempre intento actuar tanto con la gente como con la prensa como soy. Y lo de UNICEF, pues la gente de allí pensó en un deportista de elite de Baleares que fuera un poquito carismático y que encajara en el perfil y, aunque en Mallorca hay gente como Jorge Lorenzo, Rafa Nadal o Rudy, me lo ofrecieron y no podía decir que no. Se trata de algo que, por supuesto, es sin ningún ánimo de lucro. Por ejemplo, en los campus con los nanos, siempre que me sea posible me gusta o acudo porque me veo en la obligación, primero porque los nanos pueden sentirse contentos y segundo porque creo que nosotros los futbolistas tenemos una obligación y creo que no somos futbolistas dentro del campo, tenemos que asumir ciertos roles fuera del campo... y yo cuando era niño e iba a un campus a lo mejor me apuntaba porque en el papel veía que venían Toni Prats, que esto es cierto y luego años después coincidí con él como futbolista, Engonga y Gálvez. Y yo me apuntaba... y si alguna vez te decían que no venían caías en una desilusión. Ver que sacas la sonrisa a cien niños te hace ir a casa diciendo ¡coño! he hecho algo bien...
—Dígame la verdad ¿antes de saltar al césped para enfrentarse al Sevilla preguntó cómo había quedado ´su´ Mallorca?
—Ni siquiera sabía que en el vestuario se saben los resultados. Yo estaba a lo mío y sí que, antes de salir, me enteré por otra gente que me comentó que el Mallorca iba ganando 2-0 antes de empezar nuestro partido... pero estaba desubicado con el tiempo y ya no sabía si era la primera parte o la segunda. Sí que lo sabía y me alegro, pero lo sabía igual que sabía que el Getafe iba ganando 1-3 y que al Villarreal le empataron...
—¿Qué admira de Casillas, Cañizares, Roa y el ´Mono´ Burgos?
—Vamos por partes. Iker evidentemente hoy es el mejor portero del mundo, un referente, y los dos fuimos campeones de Europa sub'16, debutantes jóvenes en primera, jugadores de cantera... Hemos tenido unas trayectorias un poco paralelas o en algo nos hemos asemejado en lo que respecta a trayectoria... pero como portero no me veo tan parecido a él. Somos diferentes; Cañizares tenía un aura con clase... y en técnica de blocaje para mí fue número uno; Roa era carácter, agresividad y colocación; y de Germán Burgos la personalidad en todos los ámbitos que transmite tanto dentro como fuera del campo. Evidentemente fuera no me considero como él porque él era una persona que ya todos conocemos... pero a lo mejor dentro del campo él cogía una pelota y con cuatro rivales delante se atrevía a hacer un pase en largo, se la jugaba, y yo si lo veo claro lo hago igual...
—¿Cómo lleva eso de tener una pareja guapa y famosa?
—Lo de tener una pareja guapa yo creo que no es ningún problema. A todos nos gustan las chicas guapas y, además, es una chica inteligente, independiente y con planes de futuro. Ella no quiere ser la novia de... Ella es Patrizia.
—¿Y ese aura de pareja guapa no le hace temer a la prensa del corazón?
—Hay mucha gente más famosa como pareja que nosotros dos en este momento y, temer, no la temo en ningún sentido. Yo por mucho que pueda ser el portero del Valencia y famoso en mi escala, y ella sea famosa en su escala, no nos preocupa porque somos personas normales que somos conocidos por circunstancias profesionales. Pero que no tengo miedo ni me preocupa...
—¿Cree que sus escarceos en el mundo de la moda le pueden llegar a perjudicar profesionalmente?
—Para mí y en mi interior estoy seguro que no. En lo único que podría llegar a afectar en algún momento es en que alguna persona o el entorno se pudiese confundir o que alguien quisiera asociar por vicio, por costumbre o porque no tiene nada más que hacer, que eso puede ser perjudicial. Pero para mí no porque sólo he desfilado una vez en mi vida, fui imagen de una marca de ropa, hice la campaña entera y fue en verano, de vacaciones... y cuando hice las fotos en días libres. Nunca he tenido que faltar a un entreno por eso. Por lo tanto, a quien no le guste que no mire... porque yo no me meto con los gustos de la gente y cada uno hace con su vida lo que quiere, y más con una cosa así que es sana.
Pero eso ha contribuido a que en numerosos foros tanto de mujeres como de hombres se le considere uno de los deportistas más atractivos de este país.
—Pero esa faceta sin duda ha contribuido a que en muchos foros, tanto de hombres como de mujeres, se le considere uno de los deportistas más atractivos del país ¿Recuerda algún piropo que le hayan lanzado o que haya dicho usted?
—Es que yo tengo muy mala memoria pero imagino que alguna vez, como a todos, me habrán soltado alguna con el cachondeo. Todos', los jugadores tenemos nuestras fans pero no recuerdo ninguno concreto... pero yo tampoco recuerdo. Y respecto a los piropos que haya usado yo la verdad es que yo era más de la improvisación... (ríe)
—¿Miguel Ángel Moyà se desenvuelve bien en las tareas del hogar? — Generalmente sí. No me voy a poner ahora como 'míster Maruja' porque hay cosas que se me dan bastante mal como puedan ser planchar o poner lavadoras. Si hay que hacerlo lo puedo hacer, pero soy más de los que a la hora de repartir tareas en casa se les da mejor limpiar o hacer la cama.
—Y a la hora de comer ¿Es usted de esos que se conforman con los hidratos de carbono o tiene también su plato preferido?
—Sí, me encanta la comida pero desgraciada o afortunadamente por el fútbol no puedo comerla siempre que quiero. La verdad es que yo soy de buen comer y creo que si no jugase a fútbol tendría un buen saque.
—Se le quedó a usted una espinita clavada con la Copa del Rey juvenil en el Mallorca?
—El Mallorca juvenil llegó a tres consecutivas y yo estuve en dos... y las perdimos las dos de forma consecutiva una contra Espanyol y otra contra Barça, que teóricamente esos años eran los equipos más fuertes. Pero éramos como ese equipo que en cualquier momento podía dar la campanada y ganar al grande. No pudo ser pero se te queda el sabor agridulce. Estaba en el Mallorca B y bajé para los play-off los dos años...
—Y paralelamente ganó los europeos sub´16 y sub´19 con España, pero la absoluta no ha llegado aún ¿influyó eso en su decisión de fichar por el VCF?
—Bueno. Vamos por partes. Digamos que para mí en la selección he vivido momentos espectaculares en las inferiores. He jugado dos mundiales y en uno fuimos subcampeones; he ganado dos europeos... en fin, experiencias que pocos privilegiados a lo largo de generaciones de futbolistas pueden vivir aunque seas un niño... porque es un mundial. Pero después de la sub'21 y sabiendo que hoy en día la competencia en la absoluta es muy complicada, en ningún momento se me ha atragantado ese tema ni me quita el sueño para nada. Es más, lo veo como algo que si algún día llega será como un premio que por la trayectoria te puede llegar. Y pasando a la segunda parte, yo no tenía ninguna duda de que del Mallorca quería pasar a un equipo como el Valencia por muchos motivos... aunque está claro que jugando en el Valencia se te abren mucho más las puertas que jugando en el Mallorca. Pero yo no he venido aquí pensando en que quiero ir a la selección, si no pensando en que quiero seguir una trayectoria ascendente como futbolista del Valencia, ir con mi equipo los dos de la mano y llegar a ser un jugador grande en un equipo grande. Si llega la selección bienvenida sea y estaré súper contento pero, si no, para mí lo más importante es el Valencia y te lo digo con la mano en el corazón.
—Tras su suplencia en Oslo ¿se esperaba ser titular en el estreno liguero?
—La verdad es que tenía muchas dudas. Es verdad que era Euroliga, que un portero jugaba la competición europea... pero también podía hacer la quiniela de que si uno jugaba Euroliga el otro jugaba Liga. Dentro de uno siempre tiendes a prepararte para lo peor, pensaba que era Euroliga pero a la vez era el primer partido oficial e importante y ¿a quién no le gusta jugar el primer partido oficial? Evidentemente se me crearon unas ciertas dudas, incertidumbre, pero siempre con la conciencia tranquila porque yo sabía que, al igual que César, había hecho una pretemporada muy buena y que si no jugaba era porque el entrenador se había decidido por otro compañero porque también lo estaba haciendo bien. Pero claro que se te crean dudas y después, cuando llega el día de Liga, pues estaba igual. Estábamos todos con la incertidumbre y cuando fui el elegido pues la verdad es que la ilusión fui grande y aunque en el partido tampoco tuve demasiado trabajo, el poco que tuve lo solventé bien y creo que pude devolver la confianza al míster al igual que lo hizo César en el partido de UEFA francamente bien. Es un problema para el míster pero la competencia es buena tanto para César como para mí, como sobre todo para el equipo... porque sé que he empezado yo en Liga pero César está ahí a buen nivel y si me despisto él está ahí... pero esto es muy largo y el fútbol da vueltas en cualquier momento.
—¿Con quien ha encontrado especial química en su nuevo vestuario?
—Sería un poquito injusto dar nombres puesto que desde el primer día se me ha recibido bien. Te podría dar quince nombres. Navarro ya lo conocía del Mallorca y es mi compañero de habitación, gente como los nuevos Bruno o Dealbert están en la misma situación que yo y tenemos cosas en común, y luego están los que en el vestuario tienen peso... jugadores que siempre has visto como líderes del Valencia y que ahora ves como compañeros porque estás integrado con ellos, puedes hacerles un broma y si necesitas algo te lo dan y viceversa.
—Por qué no le gusta definirse a sí mismo?
—Yo te digo una cosa. De puertas para adentro, con mi entrenador de porteros o con mi padre, con la gente de mi entorno, soy el primero que me puedo alabar y también criticar... pero qué pasa, que si te preguntan tus virtudes y las dices en público parece que eres un 'sobrao'. Yo o cualquiera. Con 25 años y seis temporadas en Primera tendré algunas virtudes y lo normal es que sepa cuáles son... pero no me gusta decir cuáles son. Claro que tendré cosas buenas, sino no estaría aquí. Y sé que también tengo defectos o que, más que defectos, tengo que mejorar en todo.
—¿Tiene previsto vacunarse contra la gripe A?
—Es una preocupación que está a pie de calle pero incluso antes de ser futbolista profesional, siempre he sido un poquito de esos que piensan "esto a mí no pasa". Lo que pasa es que luego ves las noticias y te vas enterando... pero no me preocupa porque tenemos aquí todos los medios, porque si algún día tienes medio resfriado nos dan tres pastillas para estar por encima de la curación; si un día tienes una gastroenteritis hacen lo que sea para curarte; tenemos análisis preventivos cada mes ¿cómo me voy a preocupar? Puedo coger algo, evidentemente, pero si no creo en estos medios... Por eso no me preocupo.
—Usted coincidió en las inferiores con Jarque... y con Puerta
—Con Jarque desde sub'19 en el europeo que ganamos. La fase de clasificación y el europeo la jugué con él. Pasamos al mundial de la sub'20 y la clasificación para el europeo sub'21. La pareja de centrales solían ser Jarque y Murillo, y de porteros nos turnábamos Riesgo y yo... y me enteré en el descanso del Valencia-Arsenal. Imagínate... Primero intentas asimilar lo que significa y te cuesta creerlo porque acabas de entrar de jugar, con tensión... pero sin tiempo para entenderlo todo bien, tenía que salir al campo a jugar la segunda parte y yo pensaba ¿y por qué me lo dicen? Estaba el mi primer partido en Mestalla ante mi gente, un partido que aunque no era oficial, para mí era importante... y me lo dicen. No te voy a decir quién me lo dijo pero me quedé tocado. No puede ser... Vale que la distancia separa, pero es un compañero con el que has estado de risas, en entrenos... Tienes que separar lo que hay en tu cerebro y hacerle un hueco, e ves a obligado a apartarlo porque tienes que volver a salir al campo... Es un momento difícil pero lo tienes que aceptar. Con Puerta ya había estado en la sub'20 y la sub '21y... 'patapam', otro compañero.
—¿Los futbolistas también sufren la crisis?
—Evidentemente, es injusto decir que la notamos un montón como la gente de a pie porque tenemos unos sueldos que evidentemente nos dan para estar tranquilos en este sentido pero ¿en qué notamos la crisis? pues en que por ejemplo si quieres invertir en una cosa no lo haces porque no sabes si después te la van comprar; si quieres vender algo que ya tienes o nos esperamos o lo tenemos que vender por un 30% menos de lo previsto... pero nosotros no lo pasamos mal porque repito en que tenemos sueldos que nos dar para estar más que tranquilos. Aunque algo nos ha afectado... y sobre todo en que todos tenemos familia cercana que no son futbolistas, y aunque no vives las situaciones en tus carnes sí vives situaciones delicadas cerca y ya es entrar en temas muy personales.
—Sus padres han venido a verle unos días pero ellos se quedan en mallorca ¿no?
—Sí, ellos tienen su vida allí. Mi madre ahora ya ha dejado de trabajar, yo la saqué de trabajar. Mi padre es un hombre que siempre

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