VALENCIA 2- 2 SPORTING

Unai envía a Miguel a la grada

No lo convoca, en un claro aviso al resto del vestuario

21.09.2009 | 12:46

Más allá de que Emery intentara quitarle importancia a los 40 minutos de retraso de Miguel en su rueda de prensa del sábado, con el paso de las horas maduró su decisión y decidió no incluirle en la convocatoria para enfrentarse al Sporting de Gijón. Y punto. Más allá de que esa decisión lleve implícita un castigo severo, también quiere mostrar autoridad ante el resto de futbolistas, dejando bien claro que en el curso actual ha aprendido de sus errores y no está dispuesto a pasar ni una.

La plantilla estaba citada ayer a las once de la mañana en las instalaciones de Paterna para realizar la última sesión de preparación, momento que aprovechó el técnico para hablar con el luso y anunciarle que vería el encuentro desde la grada, aunque a la vez era consciente que el retraso del portugués no estuvo motivado por ninguna acción de indisciplina, ya que Miguel acudió en perfectas condiciones a la sesión. De hecho, como no iba a participar ante el cuadro rojiblanco, el técnico natural de Hondarribia prefirió que entrenara al margen, aunque hoy volverá con todos ya con vistas al compromiso del miércoles contra el Getafe. Pero la conversación fue más allá, siempre con un tono cordial y de respeto máximo entre los dos. Emery le recalcó que está muy satisfecho con el rendimiento que ha tenido el portugués en este inicio de curso, de hecho, hasta el partido del pasado jueves en Lille había figurado siempre en la alineación inicial (sólo se perdió 17 minutos de la eliminatoria previa de la Euroliga frente al Stabaek en Mestalla). La decisión del preparador de Hondarribia es un claro aviso al resto del vestuario, ya que quiere que se cumpla al máximo su régimen interno, sin concesiones. Y aunque el portugués se retrasó varias veces la pasada temporada, en el curso actual está teniendo otra actitud, pero eso no le ha valido el perdón. Miguel aceptó la decisión del entrenador con el máximo respeto, eso sí, el técnico le hizo saber que va a tratar igual al resto de jugadores. La pasada temporada no se castigaron con el mismo rasero las distintas faltas, pero Unai quiere cortarlo de raiz.

Más allá del castigo deportivo que supuso no alinearle anoche, el futbolista también tendrá que rascarse el bolsillo en un almuerzo como así refleja el código interno cuando se produce un retraso así. Su caso no es atípico, pero sí el primero del curso actual si se exceptúa la demora de Mathieu por la confusión que tuvo al no entender bien el castellano. Miguel le dijo a Unai que no volvería a ocurrir.

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