PAU FUSTER
El lateral derecho del Valencia, Miguel Brito, continúa con todos los sentidos centrados en su hija Rafaela después de que durante la jornada de ayer los médicos realizaran a la niña más pruebas para decidir si finalmente la situación requería de una nueva intervención quirúrgica. A las fracturas que sufrió Rafaela en ambos brazos, consecuencia de su caída desde una novena planta a la tercera en el edificio residencial donde vive junto a su madre y su hermana pequeña, se suma otra en una vértebra. Sin embargo, los servicios médicos confían en su fortaleza para recuperarse pronto, aunque por ahora sigue ingresada en el hospital Santa María de Lisboa.
Las personas que están al cuidado de la hija mayor de Miguel en dicho centro hospitalario califican de «milagro» que siga con vida. En este sentido, según la versión de los familiares, fue un maceta grande de flores lo que salvó a la pequeña Rafaela, al evitar que se cayera directamente hasta el suelo y amortiguando los efectos que hubiese tenido un impacto contra el asfalto.
El jugador portugués del Valencia quiso en todo momento escuchar la voz de su hija, ya que pensaba que el accidente podía ser mucho más grave. No obstante, el equipo médico transmitió que tenía esas dos fracturas en los brazos (húmero) y otra en la cuarta vértebra, además de que sí podía hablar perfectamente. A pesar de estas circunstancias esperanzadoras, Rafaela sigue estando bajo estricta supervisión médica. Los galenos son conscientes de que deben asegurarse al cien por cien del estado de Rafaela y, por ello, los exámenes continúan realizándose.
Por último, la intención del defensa portugués era la de regresar esta noche a Valencia, pero todo va a depender de la evolución que mantenga su pequeña, quien va a permanecer en el hospital lisboeta hasta que su estado de salud esté completamente bajo control.
Valls informó al presidente
Fernando Valls ha sido el empleado del Valencia CF que viajó con Miguel Brito el sábado en un vuelo rumbo a Lisboa para estar al lado del jugador en momentos delicados tras el accidente de su hija. En la noche del domingo Valls regresó a Valencia procedente de la capital portuguesa y coincidió en Manises con la expedición valencianista que llegaba de Santander. Allí, este empleado del club puso al corriente, sobre todo, al presidente Manuel Llorente del estado de salud de la hija de Miguel.
El luso, al tanto también del duelo en Santander
Pese a los momentos de angustia y nerviosismo que vivió Miguel Brito tras conocer el accidente sufrido por su pequeña Rafaela, el futbolista del Valencia quiso también estar al tanto de lo que hacían sus compañeros el pasado domingo por la tarde en El Sardinero de Santander. Miguel se sintió más tranquilo, tras la mejoría experimentada por su hija el domingo tras pasar por la sala de quirófano, y preguntó a sus compañeros —a los que no fueron citados— el resultado y las evoluciones del partido ante el Racing de Santander vía mensajes de texto, tanto en la primera mitad como una vez concluyó el choque con la victoria final del Valencia 0-1, gracias al gol del serbio Nikola Zigic. Un triunfo que, por cierto, los jugadores ché dedicaron al portugués y a su pequeña Rafaela.