C. VAÑLE / V. LINARES
A Zigic y Mata les separan 32 centímetros, los que mide de más el delantero serbio. Físicamente uno es el punto y el otro la ´i´. Zigic es uno de los jugadores más altos de la Liga y por supuesto lo es del Valencia (202 cm). Mata, por su parte, es junto a Silva y Jordi Alba el menos alto del lugar (170 cm.). Futbolísticamente tampoco tienen mucho parecido, en gran medida motivado por sus particularidades físicas. Y sin embargo, por conveniencia y también por hecho, formaron el pasado jueves una pareja letal. Porque de las botas del asturiano nació una asistencia que convirtió el serbio en el segundo gol de la velada a favor del Valencia, dando con ello categoría de obra de arte útil para el colectivo a una jugada de tiralíneas al primer toque en la que además de ambos participaron Silva y Banega.
El serbio, uno de los mejores tipos del vestuario tal como cuentan la mayoría de los que están dentro, era ayer un hombre feliz. Un delantero vive del gol y haciendo un juego lingüístico con los nombres de los dos protagonistas de esta historia Zigic siempre Mata. Porque un año más, el delantero aprovecha con hechos las oportunidades que le brinda Unai Emery. Zigic sale casi a gol por partido. Porque este año lleva disputados 617 minutos, entre pretemporada y partidos oficiales, y con el del Génova suma cinco dianas, dos en partidos oficiales.
«Jugar con jugadores como Mata, Pablo, Silva o Joaquín es genial para un delantero, porque uno sabe que siempre va a tener ocasiones para hacer gol». Y así fue. Zigic disparó dos veces a portería, anotando en el segundo que hizo. «Estoy contento con el gol, porque nos sitúa colíderes del grupo» argumenta el ariete, si bien, «lo que me encanta es poder ser títular en este equipo, porque como he dicho es una delicia jugar con estos compañeros».
Tal confesión de ilusión la hace un jugador que asume su rol en el equipo. Zigic sabe que su papel es de segundo delantero, sin galones de titular, porque Emery juega con un solo punta y, amigo, el Guaje está en el mismo equipo. «Villa es uno de los mejores del mundo y por ello estoy feliz de estar aquí a su lado, aunque sea como segundo delantero». De sus palabras no se debe sacar como conclusión que sea un conformista. Al contrario. Zigic sabe quién es Villa y por ello «sigo trabajando para que cuando tenga minutos los pueda aprovechar al máximo».
Mata, por su parte, ya demostró la pasada temporada que es un experto del último pase y este año va camino de repetir registros. El asturiano acabó el curso anterior con catorce goles y catorce asistencias en Liga BBVA, unos números al alcance de pocos futbolistas. Con la asistencia de gol que le dio a Zigic, Mata ya ha ´regalado´ en la presente campaña dos goles a sus compañeros, el otro fue a Silva en Valladolid. A diferencia de Zigic, Mata sí tiene el cartel de titular indiscutible y por ello estará mañana salvo sorpresa mayúscula en el once que presente Emery ante el Racing de Santander, un partido siempre especial para Zigic, aunque la procesión va por dentro y «soy jugador del Valencia y si el entrenador me da minutos trataré de aprovechar mis ocasiones y marcar goles porque necesitamos los puntos para estar en Champions».