C. VALLE
Javier Clemente es una voz autorizada para hablar de Milan Jovanovic. A fin de cuentas, el técnico de Barakaldo fue el que apostó por el ahora objetivo del Valencia para convertirlo en internacional absoluto por Serbia. Clemente recuerda que le sorprendió «la velocidad» de Jovanovic en un partido con el Standard de Lieja y «no me lo pensé dos veces en llamarlo para la absoluta». Corría el mes de agosto de 2007 y desde entonces Jovanovic no ha dejado de figurar en ninguna de las convocatorias del país balcánico, ni con Clemente ni después con Djukic y ahora Antic.
«Estoy al tanto por la prensa de que hay varios clubes que quieren traerse al fútbol español a Jovanovic, me parece bien, interesante, es un jugador que tiene virtudes para hacerse un sitio en nuestro fútbol», responde Clemente a la pregunta de SUPER si lo ve capacitado para dar el salto de la liga belga a la española. «Mire, si lo quiere el Valencia será por algo, yo lo que puedo decir de Jovanovic es que es uno de los jugadores más rápidos y más desequilibrantes que yo he visto en los últimos años, la velocidad en el fútbol de hoy en día se paga y Jovanovic es una buena inversión».
El que fue seleccionador de Serbia durante año y medio recuerda «varios viajes» que «hice a Bélgica para verle en acción». Cuando Clemente cogió las riendas de Serbia, lo primero que hizo fue colgar la coleta de las viejas glorias serbias como Milosevic, Ilic o Kezman y en cada convocatoria que daba iba apostando por jóvenes llegados de la Sub 21. De la mano de Clemente, además de Jovanovic, aterrizaron jugadores que son básicos en los planes de Antic, como Krasic, Rukavina, Baboviv e Ivanovic.
«Conmigo Jovanovic jugaba de segundo delantero, aunque en ocasiones también lo coloqué de mediapunta y hasta por banda izquierda, pero no pegado a la banda, ahí da menos rendimiento», explica Clemente a la hora de definir por dónde se desenvuelve mejor Jovanovic. «Si le preguntas a él siempre te dirá que su posición es de segundo delantero, pero tiene cualidades para jugar en dos o tres posiciones más». Clemente, antes de colgar el teléfono, insiste: «Lo mejor que tienes es la velocidad».