PASCUAL CALABUIG
David Navarro vive uno de los momentos más dulces de su carrera deportiva. Esta tarde en Almería el central valenciano volverá a ser titular por quinto partido consecutivo después de su concurso en los choques ante Génova, Racing, Barcelona y Slavia, partidos en los que el Valencia con el dúo de centrales Navarro-Dealbert ha conseguido reducir la media de tantos encajados en el arranque de temporada. El de El Port de Sagunt se ha consolidado en un equipo que, como él afirma, desde «los últimos partidos» se ha propuesto seguir a rajatabla el objetivo de «mantener la portería a cero».
A los 29 años en su segunda etapa en el club, tras una cesión de dos años en el Mallorca, el defensa se afianza en el once de Unai Emery gracias a su capacidad para el juego aéreo en ambas porterías. Una virtud, unida a su habilidad para los marcajes férreos, que le hacen ser una de las mejoras cartas en la estrategia del técnico de Hondarribia. El jueves, con su cabezazo en el segundo palo, empató ante el Slavia e invitó a creer en la remontada. Un gol de cabeza y a balón parado como los cinco anteriores que anotó como valencianista entre 2003 y 2006.
Con estos precedentes el zaguero quiere ser de nuevo hoy contra el Almería actor protagonista en una estrategia que puede decidir ante un rival ultradefensivo y que intentará por todos los medios que el juego del Valencia no fluya. Cuestionado sobre si Emery tiene alguna jugada reservada para él frente a los de Hugo Sánchez, responde: «Siempre, pero mejor no desvelar nuestras cartas… Cada jugador siempre tiene un papel diferente. Para que salga el remate, a los mejor los otros deben hacer cuatro o cinco movimientos. En cuanto a mí, casi todos mis goles han sido con la cabeza. Es la posibilidad que tengo en la estrategia, así que cuando subo me meto en la cabeza que hay que hacer gol».
Pese a que hasta ahora el equipo no acaba de sacar todo el rendimiento esperado a balón parado, Navarro confía en que la suerte cambie debido al «meticuloso trabajo del míster». «¿Libertad? No… El técnico prepara la estrategia metro a metro. No hay nada por casualidad, incluso para cada rival tiene unas jugadas diferentes. Me ha sorprendido, se trabaja mucho, lo que pasa es que el contrario también juega», indica.
Ahora el objetivo del central es conseguir la regularidad del curso 2004/2005, cuando jugó 34 partidos partidos de titular. «Después de dos años en Palma, donde era un jugador importante, sinceramente regresé con la idea de ser titular. Al inicio tuve algún problema físico en el oído y me impidió competir. Pero confío en mi valía, aunque aquí hay grandes centrales», admite un futbolista que dice sentirse «muy a gusto en el equipo». «Me siento con esa madurez para estar jugando en el Valencia durante mucho tiempo», añade.
Lo que sí que no esperaba Navarro era llevar el brazalete de capitán. «Me lo he puesto unas cuantas veces. Es un orgullo enorme… El ser de la tierra y poder ser capitán con el VCF es muy importante. No me lo imaginaba porque he estado dos años fuera y siempre pensé que sería algo difícil y lejano. Ahora estoy encantado, ojalá que siguiese…», confiesa. ¿Un sueño hecho realidad? «Llevar el brazalete de tu equipo es un sueño para cualquiera, cualquiera querría serlo. Hay gente que dirá que no, pero en el fondo quiere serlo y sentirse importante en su equipo».
Para vencer hoy en Almería Navarro apuesta por continuar siendo «un equipo compacto y junto». «La base es que no haya distancia entre líneas y complicar el juego del rival. Con la calidad de los arriba en cualquier instante podemos marcar. Se nos exige porque somos un grande, lo veo normal. En Almería hay que ganar», concluye.