P. FUSTER
Jesús Navas ha dado un paso al frente para ir con la selección y salvo que surja algún imprevisto antes del próximo lunes, día en el que Vicente del Bosque anunciará la citación para los amistosos contra Argentina y Austria del 14 y 18 de noviembre, el futbolista hispalense será convocado. ¿Qué ocurre entonces con Pablo Hernández? Una vez activada la tecla de Navas, las opciones para regresar a la Roja del valencianista se reducen, pero no está descartado debido al excelente momento de forma, ya que puede ocupar la ausencia de otro centrocampista. La baja segura de Santi Cazorla —vacante que ocupará Navas— y la más que probable de Senna, va a ser la baza que tiene el valencianista para estar a disposición de Del Bosque. No tienen roles similares, pero la polivalencia de futbolistas como Marchena, que pueden actuar tanto en el eje de la defensa como en el doble pivote, pueden propiciar que convoque al valencianista o a Pedro León, otro jugador de banda derecha que tiene en mente el seleccionador.
Luis Aragonés intentó en 2007 convocar al extremo hispalense, sin embargo, los psicólogos que tratan al jugador consideraron que no estaba preparado para superar sus problemas, ya que sufre mucho cuando está varios días alejado de su gente y ha llegado a regresar a casa antes de hora por esos motivos. Poco a poco ha ido mejorando y ahora se considera preparado, pero la Federación —con Fernando Hierro y Antonio Fernández— le reclamó en la reunión que tuvo con él la pasada semana en Córdoba que las palabras que transmitía en privado las repitiera en público y así fue: «Estoy con ganas de ir, estoy preparado». No era para ver si estaba preparado o no, ya que ese mensaje se le había comunicado a Antonio con anterioridad. ¿Con qué objetivo? Si finalmente Del Bosque le convoca, como así está previsto después del comunicado que leyó ayer, va a ser el futbolista quién asuma toda la responsabilidad en el caso de que tenga alguna espantada, pero las partes han considerado que si Navas daba el paso era el momento propicio, ya que se trata de una concentración corta (de jueves a miércoles) para afrontar dos amistosos. Antes del Mundial de Sudáfrica sólo quedan dos concentraciones; la actual y la de marzo, por tanto ahora era el momento para comprobar si está capacitado de ir a un torneo que puede provocar que esté 40 días lejos de su casa.
El asunto de Navas se está tratando con mucho cuidado y la Federación lo va a mimar durante la concentración, de hecho, le va a aislar de los medios para que no «se presione». Y junto al andaluz habrá dos personas encima, como van a ser Sergio Ramos y Antonio Fernández, conocedores que el hispalense necesita estar ocupado para no agobiarse. Si Jesús está en la habitación sin hacer nada sufre y lo pasa mal, por eso van a estar encima de él. Del Bosque aún no sabe cuántos futbolistas estarán en la convocatoria, aunque va a ser amplia ya que no quiere cargar a los jugadores en dos amistosos.