C. VALLE
El Valencia tras los últimos resultados y el Sevilla desde que pasara por encima del equipo de Manuel Pellegrini se han colado en una fiesta a la que parecían estar solo invitados Barcelona y Real Madrid. En una encuesta que realizaba ayer el diario ´El País´, el 64 por cien de los participantes consideraban que la Liga no era ya cosa de dos, que también hay que tener en cuenta a Sevilla y Valencia, todo un paso al frente para sevillistas y valencianistas cuando hace apenas un mes parecía que eran meras comparsas de los dos grandes y que con luchar por ser terceros tenían suficiente.
El Valencia de Unai Emery se ha ganado —gracias a la solidez defensiva que viene demostrando desde hace un mes— el respeto de público y cronistas de fuera de la Comunitat. «El Valencia no reniega a nada» o «El Valencia sigue el camino de los grandes» eran algunos de los elogios que se podían leer ayer en las crónica del Málaga-Valencia en dos periódicos de tirada nacional, como Abc o El Mundo respectivamente. Los de Emery, pasito a pasito y con la única mira de consolidarse entre los puestos que dan acceso a la Liga de Campeones, no solo se han colado en la zona noble sino que con victorias como la del pasado domingo en La Rosaleda aguantan el tirón de los gallitos de la Liga BBVA.
Lo dicho, el Valencia, en las últimas cuatro jornadas, no solo ha escalado tres posiciones en la clasificación (de séptimo a cuarto) sino que además ha recortado, por este orden, tres puntos al Sevilla y Real Madrid y dos al Barcelona.
Valencia y Sevilla comparten dos virtudes que les hacen subir peldaños entre los candidatos al título. La principal, la pegada que unos y otros tienen, característica que unida a las garantías que vienen demostrando en defensa (en el caso del Valencia desde el encuentro ante el Racing de Santander) les están permitiendo sumar puntos al ritmo de Real Madrid y Barcelona. Luis Fabiano, Negredo, Kanouté, Navas, Villa, Silva, Mata, Pablo... son futbolistas cuyo rendimiento y aportaciones a sus respectivos equipos poco tienen que envidiar a la nónima de estrellas que tienen en sus filas Pep Guardiola y Manuel Pellegrini.
Lógicamente, Sevilla y Valencia se han subido al tren de candidatos al título porque Barcelona y Real Madrid no son tan fieros como los pintaban a principio de temporada. Por presupuesto y fondo de armario, Guardiola y Pellegrini tienen a priori más puntos ganados de antemano que Emery y Jiménez, si bien, las sensaciones que ofrecen culés y merengues distan de convertir la pelea por la Liga en una cosa exclusiva de ambos. Porque pese a que las estadísticas dicen lo contrario (Barcelona y Real Madrid llevan a estas alturas más puntos que la temporada pasada), cumplida la novena jornada de competición, el Barça ha dado señales de ser un equipo menos invencible que el del curso pasado (VCF, Rubin Kazan y Osasuna dan fe de ello), mientras que el club del Santiago Bernabéu continúa viviendo más de las individualidades que del juego colectivo.
La obsesión por la Champions
Entre los factores que juegan a favor de que Valencia y Sevilla se puedan sumar más si cabe a la fiesta de Barcelona y Madrid por el título de Liga, está la obsesión que ambas entidades están demostrando tener para este ejercicio por la Liga de Campeones. El hecho de que la final de dicha competición europea se vaya a disputar en el Santiago Bernabéu propicia que la rivalidad histórica entre ambos equipos traspase las fronteras españolas. En este sentido, además, ni uno ni otro tienen encarrilada su clasificación para la siguiente ronda de la Liga de Campeones, lo que propicia, como fuera el caso del Barcelona en el Reyno de Navarra, dosis de relajación liguera.