SD / CONRADO VALLE
Competición aún no ha resuelto el expediente informativo que abrió por el lanzamiento del bocadillo del Osasuna-Valencia. Hace unos días Osasuna envió el informe que se le solicitó sobre las medidas de seguridad en el Reyno, ya que en el partido frente al Atlético otro linier también recibió el impacto de un botellín de whisky. Entonces los navarros fueron multados con 600 euros, ahora esperan una sanción similar. En la documentación aportada se identifica al lanzador, un menor de edad. En la próxima reunión del Comité se puede apercibir a los navarros con el cierre del estadio.
La afición le tiró un bocata al asistente e insultó a Emery
Velasco Carballo e Unai Emery se llevaron los insultos, César Sánchez y el asistente Enrique Andrés Samper, un ´monedazo´ y un ´bocata´. La afición del Reyno de Navarra presionó ayer como acostumbra. Puede que incluso más tras la polémica suscitada por las declaraciones de Emery en las que pedía «personalidad» al colegiado y la posterior respuesta de Camacho, en la que argumentaba que lo dicho por el técnico blanquinegro «era una falta de respeto».
Camacho se machó del estadio enfadado —sin razón— por la actuación del colegiado y el partido de ayer ya está en manos del Comité de Disciplina Deportiva, quien debe decidir si el impacto de un bocata en la oreja derecha del asistente se sanciona también con 150 euros como la piedra que golpeó a Manuel Pellegrini en el Vicente Calderón. Velasco Carballo detuvo el juego como hiciera Megía Dávila en Mestalla cuando uno de sus asistentes quedó tendido sobre el terreno de juego. Pero, a diferencia de Dávila, Carballo, con criterio, esperó un par de minutos para que se recuperada su asistente del susto y del golpe, avisó por megafonía de que si se repetía el lanzamiento de objetos suspendería el partido y este continuó sin nuevos sobresaltos de tal índole.
Velasco Carballo no estuvo igual de acertado cuando amonestó en la primera mitad a César al considerar que el guardameta estaba perdiendo tiempo, cuando la realidad es que, como muestras las imágenes, un objeto golpeo en la espalda de César, lo que le llevó a darse la vuelta. El Valencia, en este sentido, podría recurrir la tarjeta amarilla que vio el guardameta.
Unai Emery, con el partido visto para sentencia y ello sin influencia del árbitro, se convirtió en el foco de las críticas de la afición rojilla. Los hinchas más radicales de Osasuna comenzaron a pensar en los familiares del técnico blanquinegro, mientras que el resto del estadio se enganchaba al cántico. También fue centro de las iras David Villa. El Guaje, al margen durante la semana de la polémica arbitral, se cruzó en la mente de los hinchas del fondo norte durante el calentamiento.