PAU FUSTER
Silva echó el cuerpo hacia adelante con la intención de que Martí no le robara el esférico, pero la pierna izquierda del ´Mago´ resbaló y todo el peso recayó sobre la rodilla derecha que hizo crack. Nada más caer al césped David era consciente de la gravedad de la lesión, sintió un crujido en la articulación que encendió todas las alarmas, pero descansó bien la noche del sábado y cuando las pruebas médicas le diagnosticaron un esguince de grado II en el ligamento lateral interno no esbozó una sonrisa porque se va a perder un mes de competición, pero casi, quitándose un peso de encima al evitar la rotura del ligamento cruzado, cuyo período de baja es de seis meses. Su estado de ánimo se resume en el mensaje de texto que le envió al Director Deportivo de la RFEF, Fernando Hierro: «Todo ha ido fenomenal, mejor de lo previsto, sólo va a ser un mes, ya que no tengo nada grave en el ligamento cruzado». Suficiente. David tiene muchas ganas de volver a trabajar y hoy está citado en la Ciudad Deportiva para ser explorado, después serán los médicos los que determinen cuándo empieza con el trabajo de rehabilitación, aunque lo primero es que empiece a caminar sin muletas. Eso sí, lo que tiene claro el enganche de Arguineguín es que durante su ausencia, el Valencia sacará adelante los partidos decisivos que tienen en el mes de diciembre porque se ha entrado en una buena dinámica, como así le transmitió a SUPER.
«Confío mucho en el equipo. El empate contra el Mallorca fue una lástima porque creamos muchas ocasiones de gol, pero estamos en una buena línea y seguro que mi baja no la acusa el equipo», asegura David. ¿Quién va a sustituirle? Unai le está dando muchas vueltas a la cabeza para acertar la decisión, pero el enganche de Arguineguín es consciente que el que juegue en su sitio lo hará bien: «Cualquier compañero puede jugar, seguro que lo hacemos bien y logramos sacar los tres puntos contra el Lille, que son importantes para pasar a la siguiente fase de la Euroliga». En estos casos es muy importante el estado de ánimo del futbolista y Silva está bien, quizá porque se esperaba lo peor. Desde que abandonó Mestalla tenía buenas sensaciones, los médicos tampoco vieron que se le hinchara demasiado la rodilla y cuando no se movía tampoco sentía mucho dolor, pero hasta que los resultados no salieran había que tener cautela. Su teléfono móvil no paró de recibir mensajes de apoyo, entre ellos el de Fernando Hierro, una práctica habitual en él cuando un internacional sufre algún percance, «me contestó el domingo y su mensaje me alegró, porque no era nada grave». Los responsables médicos de la Federación también se han informado del diagnóstico, aunque no hay partidos oficiales hasta el Mundial, el rendimiento de Silva le ha permitido asentarse en la formación titular. Todos le esperan pronto, en enero de 2010 ya está de vuelta.