Unai Emery sabe lo mucho que se juega el miércoles el Valencia. Por ello aprovecha la entrevista para pedir el apoyo de la afición, porque «cuando Mestalla empuja, el futbolista lo nota». El técnico de Hondarribia repasa en SUPER las últimas semanas de fútbol del Valencia, los cambios tácticos habidos y habla también de nombres propios, como los de Miguel, Vicente, Dealbert, Silva, Albelda o Marchena. Emery no pone límites al equipo, aunque recuerda que en el fútbol «se debe mirar a corto plazo»
¿Lo del sábado es un traspiés?
—Lo del sábado es fútbol. Merecimos la victoria, hicimos un buen partido, uno de los mejores del año en el computo general, pero el Mallorca aprovechó su ocasión y dejamos de sumar dos puntos importantes. Pero el equipo estuvo en la línea de las últimas semanas.
—¿Y en qué línea está el equipo?
—El equipo, más allá de este empate, está en un buen momento. Hay que ser optimistas y pensar en positivo, porque el equipo está teniendo un crecimiento y eso es fruto del trabajo colectivo. Estamos satisfechos.
—¿Emery pasa por su mejor momento?
—El mejor momento no lo traslado a una visión personal, lo hago como conjunto y pensando en el equipo, y el equipo, insisto, está en un buen momento.
—¿Qué le transmite este Valencia?
—En el fútbol lo más importante son los resultados y venimos de una racha positiva. Pero no solo me quedo con los resultados y con el dato de solo una derrota en todos los partidos oficiales que hemos disputado. Me quedo también con las sensaciones que transmite el equipo, porque los resultados y las sensaciones a la larga van por el mismo camino.
—Solo una derrota, aunque hubo fases en las que usted estuvo contra las cuerdas.
—Creo que el único momento en el que de verdad no estuvo bien el equipo fue en el partido contra el Getafe, en el cual hubo mucha ansiedad por tratar de recuperar los puntos perdidos días antes contra el Sporting de Gijón. Es cierto que hubo tres partidos que condicionaron esa sensación de desconfianza que había hacia el equipo y en consecuencia hacia el entrenador, pero nunca me vi contra las cuerdas sino con más responsabilidad para mejorar aspectos como la solidez defensiva.
—¿Este Valencia es el que quiere Emery o el que Emery considera que quiere la afición?
—Yo tengo una filosofía clara: ganar. Y lo que quiero es que la afición se sienta orgullosa del trabajo de sus futbolistas y que vea un partido y lo disfrute, y esa filosofía no la voy a cambiar, sobre todo en Mestalla, donde quiero que el equipo gane y juegue bien.
—¿Esperaba o le sorprenden los números del equipo?
—Mira, los inicios del año pasado fueron mejores, pero ahora hemos recuperado, sobre todo en los partidos a domicilio, los puntos perdidos durante esa semana en la que jugamos contra Sporting, Getafe y Atlético. La línea del equipo es buena, es la de pelear por estar en la Champions y no me sorprende donde estamos, porque tenemos ilusión, equipo, afición para estar donde tenemos que estar y para vibrar y que la afición vea a su equipo ganar. Pero, como quedó demostrado el sábado ante el Mallorca, aquí hay que pelear cada partido a tope, porque los puntos que dejas escapar nunca los vas a sumar.
—El año pasado el Valencia falló a domicilio, este año los puntos los están perdiendo en Mestalla...
—Eso es cierto y lo que tenemos que hacer es tratar de encontrar el equilibrio. Era una de las preocupaciones del año pasado y la hemos mejorado. En casa nos queda el sabor amargo de los cuatro empates que hemos cosechado, pero también es cierto que jugando como el sábado, pocos puntos se van a escapar.
—¿En qué ha cambiado el equipo?
—Hubo un momento en el que aún con toda la capacidad ofensiva presente, el equipo sufría mucho atrás. Ahora, quizás, con menos situaciones ofensivas en conjunto, defensivamente el equipo ha conseguido asentarse. La clave está en que el equipo está más junto, tanto para atacar como para defender. Está creciendo de manera inteligente para aprovechar sus virtudes.
—¿Queda mucho margen por mejorar?
—Al contragolpe este Valencia es muy bueno y lo que tenemos que hacer es crecer en otras facetas en la que no nos va tan bien, como la construcción de juego, el juego directo, hay que seguir creciendo, sin perder el contragolpe. Estamos trabajando para seguir juntos. Este equipo está involucrado, comprometido para seguir creciendo y mejorando.
—¿Emery se ha tenido que reinventar?
—No lo veo así. La clave era juntar más el equipo, estar pegaditos y darle más problemas al equipo contrario. Y a la hora de atacar, también teníamos que estar juntitos. Pero el compromiso de los futbolistas es clave. Tenemos jugadores de elite para atacar, pero esos futbolistas solo para defender no son de elite, tienen sus carencias, son bajitos y sin mucho físico, ellos también se han adaptado en esa faceta de mejorar en defensa y el equipo lo ha agradecido. Desde Villa hasta César, todos trabajan.
—Por lo que comenta, más que la aportación de futbolistas como Dealbert, Navarro o Albelda, la clave ha estado en el trabajo defensivo de los Villa, Silva, Mata o Pablo.
—Nosotros queremos ser un equipo que presione mucho, y si somos buenos al contragolpe, para ser completos tenemos que mejorar en defensa. Es básico. Tenemos que hacer que el equipo contrario tenga pocas opciones, y la aportación de los delanteros a la hora de presionar es básica.
—¿Ha encontrado su columna vertebral?
—Estamos puliendo una forma de jugar, yo no quiero una columna de nombres, quiero un equipo que juegue con una idea, lo haga quien lo haga. Esté jugando Navarro o Dealbert o lo estén haciendo Alexis o Maduro. Queremos un equipo capaz de que en un momento que falte Mata, podamos utilizar a Joaquín o Pablo a pierna cambiada; o jugar con dos pivotes de un perfil parecido como Marchena y Albelda sin que por ello el equipo tenga menos llegada.
—La baja de Silva servirá para calibrar si hay equipo o columna vertebral de nombres...
—La lesión de Silva nos hizo encender la alarma por la gravedad que podría haber sido. A priori va a estar un mes de baja y aún siendo un futbolista clave para el Valencia, tenemos futbolistas en la plantilla con capacidad para que su ausencia en los partidos que tenemos en diciembre no se note.
—¿Llega la hora de los Fernandes?
—Llega la hora de todos, necesitamos a todos. Creo que el equipo está mejorando en competencia interna, para luego tenerla con los contrarios. Cuando uno juega tiene que sentir que hay un competidor detrás para no bajar los brazos. Y teniendo tres competiciones como tenemos ahora mismo, y esperemos que durante mucho tiempo, es necesario que la gente esté preparada.
—¿Este vestuario está más comprometido que el del año pasado?
—Totalmente. Es un vestuario más sano, más competitivo, leal al escudo...
—¿Le ha tocado aguantar carros y carretas?
—Sí, pero eso no se ha escondido nunca, todos sabemos los problemas extradeportivos y de actitud que hemos tenido en este año y medio. El año pasado había un buen grupo en líneas generales, pero había algunos que no cumplían con el nivel de exigencia que tiene el Valencia y otros que no tenían conciencia para competir como hay que hacerlo en el Valencia. Este año el grupo es más competitivo y en año y medio se han ido dando cambios para conseguirlo.
—¿Ese compromiso le hace soñar con hacer algo grande?
—Es importante, básico, que los futbolistas asuman el nivel de exigencia alto que tiene el Valencia. Los futbolistas saben donde están, aquí saben que uno tiene que sacrificarse en cada entrenamiento, uno tiene que ser ambicioso, tiene que tener mentalidad ganadora... o de lo contrario no tiene cabida.
—¿Cual es el techo de este equipo?
—Hombre, creo que el techo es ilimitado. Tenemos que trabajar siempre con un objetivo máximo y si no llegas ahí, te quedarás cerca. La Liga es la competición madre y la que define lo que ha sido capaz de hacer el equipo. En esa Liga el objetivo es la Champions, pero eso no hace que nos aspiremos a todo. Peleamos por todo.
—¿Y la Euroliga y la Copa del Rey?
—Queremos la Euroliga y queremos la Copa del Rey. Son títulos que el Valencia hace poco ha conseguido y tenemos que estar peleando hasta el final por ambas competiciones. Las queremos y no nos podemos límites.
—¿La Euroliga se la juegan en los dos próximos partidos?
—Primero debemos de pensar en el partido de este miércoles, ante el Lille, porque dependiendo de lo que hagamos ante el Lille, el partido contra el Génova será uno u otro. Necesitamos cuatro puntos para estar en la siguiente fase y nos jugamos tres en nuestro campo.
—¿Lo del miércoles es la primera final de la temporada?
—Es un partido importantísimo y necesitamos el apoyo de la afición, como si fuera un partido de Liga, porque cuando Mestalla empuja, el equipo lo agradece y lo nota.
—¿Qué hacemos con Miguel?
—Miguel lo más importante es él. Aquí no es lo que nosotros le digamos, si no lo que él quiera dar. Yo quiero ayudar a Miguel, como persona y como entrenador. Creo ciegamente en su fútbol, lo quiero en mi equipo, y voy a insistir para que tenga una regularidad.
—¿Y con Vicente?
—Con Vicente tenemos la desgracia que por sus molestias no consigue tener esa regularidad en los entrenamientos, y ahora mismo está en manos de los médicos. Yo como entrenador, estoy esperando verle entrenar de nuevo con regularidad y verle jugar porque le ha dado muchísimo al Valencia y tenemos que pelear todos para que eso vuelta.
—Vicente el primero, ¿no?
—Sí, por supuesto, pero todos debemos de poner de nuestra parte. Llevo año y medio en el Valencia y sigo creyendo en el Vicente futbolista. Tengo la obligación de creer e insistir para recuperar al mejor Vicente.
—¿Entiende las palabras de Joaquín cuando reivindica tener más protagonismo?
—Este año tiene una participación menor por la presencia de Pablo, y eso a Joaquín tiene que servirle como estímulo. Ese puesto esta muy bien cubierto, con él y con Pablo. Joaquín tiene que seguir aportando la competitividad como lo está haciendo. Tener a Joaquín y Pablo es el mejor problema que puede tener un entrenador. Tengo que elegir y ser injusto con uno, porque solo juega uno, pero ahí se beneficia el Valencia.
—¿Le ha sorprendido gratamente la actitud de Navarro y Dealbert?
—Navarro creció en el Valencia y se ha reforzado en el Mallorca para beneficio del Valencia. La continuidad en el Mallorca le hizo asentarse y le hace sentirse importante ahora en el Valencia y sus cualidades le hacen estar jugando. Dealbert tiene unas cualidades que con una máxima concentración, motivación, implicación, viene de Segundad División y se asienta pronto en Primera. Con Dealbert se ve reflejada una frase: «Uno puede y no quiere, y cuando quiere no puede. Cuando uno quiere, puede.
—¿Qué ha aportado Albelda al equipo?
—Albelda pasó una situación crítica aquí en Valencia, yo vine después de esa situación y para él no ha sido fácil. Albelda ha demostrado personalidad, ha sido el artífice de darle la vuelta a la situación y el fútbol le ha devuelto al lugar que tenía antes, porque el rendimiento que tiene Albelda ahora es muy bueno y el único que tiene mérito por haberlo conseguido es él mismo.
—¿Le cuesta ahora encontrar un sitio a Marchena?
—No, porque Marchena tiene un lugar en el vestuario que es muy importante. Cada futbolista tiene que saber su rol y Marchena es el primero que lo sabe. Marchena ha pasado de ser titular a una fase de tener que ganarse un sitio tras una lesión, pero Marchena es muy importante en este equipo. Los futbolistas tienen que sentirse importante jugado y sin jugar, porque tal como está montado el fútbol, la aportación tiene que ser de todos para bien del colectivo.
—Si el Valencia sale fuerte del mes de diciembre, ¿se plantea solicitar algún refuerzo?
—Yo vivo el presente y para mi los refuerzos son los que están, los lesionados que espero que lleguen, los futbolistas que han participado nada como Manuel Fernandes o Vicente, o la vuelta de Baraja...
—¿La pregunta iba por un punta?
—Está Miku y Zigic, que están contribuyendo, jugando sus partidos, sí es verdad que no es fácil tener delante a Villa y menos salir a sustituir a un jugador como Villa.
—¿Hasta cuando va a esperar a que le diga el Valencia algo sobre su renovación?
—Yo no espero ni quiero que me esperen, yo trabajo lo mejor posible, lo hago de manera honrada y con lealtad. Estoy contento trabajando en Valencia y cada día me levanto agradecido por poder estar aquí trabajando. Solo pienso a corto plazo y, de refilón, en que el fútbol uno tiene que seguir su línea.
—¿Le ha llamado algún otro club?
—Estoy abstraído de eso. Solo pienso en un mes de diciembre apasionante.