PEPE ROS
Imaginen esta clasificación: Valencia CF, 31 puntos; Real Madrid, 28 puntos; Barcelona, 27 puntos; Sevilla, 26 puntos... El Valencia sería ahora mismo líder destacado de la Liga BBVA si no hubiera dejado volar de Mestalla un total seis puntos perdidos en los minutos finales de los partidos contra Sporting de Gijón, Atlético de Madrid y Mallorca.
En todos ellos, los de Unai Emery se dejaron empatar encuentros en los que ya no quedaba tiempo para la reacción y que han supuesto para el equipo un duro revés psicológico. El primer partido en el que los blanquinegros se quedaron con la miel en los labios fue en la tercera jornada contra el Sporting de Gijón. Jugando contra un rival en inferioridad numérica y tras remontar con doblete de Villa el tanto inicial de Barral, el Valencia cedió dos puntos a balón parado en el minuto 86 con un cabezazo de Gregory.
Una historia que se repetiría en cierta manera en la siguiente cita en casa. En esta ocasión fue Maxi Rodríguez el que enfrió Mestalla en el descuento en un alocado partido. Los últimos dos puntos perdidos ayer con el penalti transformado por Borja Valero en el minuto 85 evidencian que el equipo peca en su estadio de falta de contundencia y experiencia para cerrar los partidos.