V. LINARES
Alrededor de medio millar de chavales acompañados por sus padres se dieron cita ayer por la tarde en el Auditorio de Canet con la intención de trasladarles a sus ídolos sus preguntas más sinceras. El evento, al que acudió el ídolo local David Navarro acompañado por Pablo Hernández y Miku, estaba enmarcado dentro de los actos de celebración del nonagésimo aniversario del CD Acero y, además, sirvió como presentación de la segunda edición del Torneo de fútbol base al que da nombre el central de Port de Sagunt.
Los más pequeños esperaron pacientemente durante las alocuciones iniciales pero, cuando el micro cayó en sus manos, no desaprovecharon la ocasión de saciar sus inquietudes aportando una buena dosis de humor... en ocasiones de forma involuntaria. Luis, de cuatro años y ataviado con una camiseta de David Villa, fue el mejor ejemplo. «Desde las doce de la mañana que se ha enterado de que íbamos a venir se ha puesto como un flan de nervioso pensando en la pregunta que quería hacer», aseveraba su madre. Sin embargo, con todo el auditorio mirándole, Luis tuvo vergüenza y apenas le aguantó la voz para preguntar «¿Cuántos goles le vais a meter al Barça?», instantes antes de romper a llorar en brazos de su madre.
Al pequeño Luis los nervios le jugaron una mala pasada pero algún otro, entre una gran mayoría de preguntas inofensivas, se encargó de lanzar algún dardito como fue el caso del joven Eric (de quien dicen que, jugando en el prebenjamín A, ya se ha convertido en una de las grandes promesas de la siempre prolífica escuela del CD Acero): «David, cuando juguéis contra el Real Madrid... ¿ya has pensado cómo vas a parar a Cristiano Ronaldo?». El defensa del Puerto salió airoso del envite al igual que Pablo a quien un joven tocayo suyo le consultó directamente sobre quién era su tatuador e incluso le pidió que enseñase al auditorio el tatuaje que luce en su antebrazo derecho.
Ahora, si a alguien le tocó responder a una pregunta comprometida fue al bueno de Miku cuando el pequeño Pau se sinceró con una pregunta salida de lo más hondo del corazón: «Miku ¿se vive bien siendo futbolista?». El venezolano salió por la tangente afirmando que «se intenta...» aunque la profesión de futbolista es «como otra cualquiera». Ahí escapó como pudo pero después, poco antes de concluir el acto cuando se le preguntó sobre quién había sido su ídolo antes de llegar al Valencia, estuvo sembrado: «Mi ídolo antes de venir al Valencia... mi ídolo... Tengo que reconocer que antes de venir mi ídolo siempre fue David Navarro...». En el auditorio de Canet, mayores y pequeños, rompieron en una atronadora ovación. Todos estaban entregados y seguro que muchos de ellos, el próximo miércoles, no desaprovecharán la ocasión de ver a CD Acero y VCF cara a cara en El Fornàs...