P. TARANCÓN
El día amanecía frío y lluvioso. Assane Sylla, representante de ASIPREV (Asociación subsahariana para la integración y la promoción del retorno voluntario) y organizador del evento junto a la Penya Valencianista per la Solidaritat, comentaba entre risas que «es lo que hay cuando organizas un evento en día 13». Pero, a pesar de las inclemencias meteorológicas, y de la resaca de la derrota ante el Madrid, la final de la II Copa de la Integración fue un rotundo éxito.
El invitado de excepción al partido era el valencianista Bruno Saltor, y a pesar de las dudas iniciales por aquello de la lluvia, el catalán no quiso faltar a su compromiso, e hizo acto de presencia justo antes de que empezase el encuentro. La selección española, compuesta por diferentes peñistas del Valencia se enfrentaba a la selección de Senegal. Tras dos meses de competición en la que han participado un total de 12 selecciones, ayer se ponía punto y final a la segunda edición de dicho torneo, que ya es referencia entre el mundo del deporte amateur ligado a la integración cultural.
El partido finalizó con la victoria de la selección española, que se impuso a la de Senegal por seis goles a uno. Pero eso ayer era lo de menos. Lo más importante era la integración entre las diferentes culturas, y que ayer quedó plasmada en el terreno de juego, y sobretodo, fuera de él, donde los participantes y asistentes disfrutaron de un ambiente festivo y cordial. Bruno desató la locura con su aparición, e hizo que el descanso del partido durase más de lo esperado ya que todo el mundo quería hacerse una foto con el lateral del Valencia. Hay que destacar que el catalán no puso ninguna pega a realizarse las fotos que hicieran falta, y es que cada jugador quería una instantánea personal con el jugador, algo imposible, ya que cada foto era una oportunidad nueva para acercarse a él, y nadie quería dejarla pasar.
Además de la final oficial del torneo, ayer se disputó también la final del trofeo ´Fair Play´, debido a la incomparecencia de Costa de Marfil, que debía disputar el tercer y cuarto puesto contra Argelia, quién acaba, como es lógico, ocupando dicha plaza. Dicho partido enfrentó a una selección de África contra el combinado camerunés, y acabó con victoria de los primeros (1-0) merced a un gol logrado desde el punto de penalti.
Esta competición tendrá su verdadero fin de fiesta el próximo mes de enero con una cena en la que se entregarán los trofeos a los tres primeros, y a los campeones del Fair Play. Todavía no hay fecha confirmada, ya que muchos de los participantes vuelven a sus países para celebrar las fiestas navideñas, pero lo que sí se sabe es que será un lunes del mes de enero. Para este acto se prevé una gran fiesta cultural, en la que estarán presentes todas las selecciones participantes en el torneo, que llenarán la cena de colorido como ya han hecho a lo largo de los dos meses de competición en cada partido que se disputaba., llenando las gradas de música y bailes tradicionales de cada país, y que tanto ayudan a la integración de las diferentes culturas.