CONRADO VALLE
«¿A quién esperáis?». Era la pregunta más repetida entre los viajeros que salían por la puerta de la Terminal del Aeropuerto de Manises. Lo hacían los mismos pasajeros que habían acompañado al Chori y a su familia en el vuelo procedente de Milán. «Ah, ¿el padre del pequeño es futbolista?», comentaba una mujer tras reconocerle con la bufanda naranja antes de matizar, «pues el nano es una pasada, no ha parado de jugar durante todo el viaje». Y es que el día de ayer para la familia Domínguez era de disfrute. Porque si recalar en el Valencia Club de Fútbol para el Chori es dar un gran paso en su carrera profesional, para su familia despedirse de Kazan para saludar Valencia no lo es menos, por más que el destino quisiera que conocieran la ciudad con fría y lluvia.
A las 22:25 horas, el Chori Domínguez tenía su primer contacto con Valencia y personal del club. El jugador llegó procedente de Milan, donde estaba de vacaciones desde que jugará el pasado miércoles contra el Inter de Milan en la Liga de Campeones. El delantero argentino pasará hoy reconocimiento médico y si todo sale como está previsto esta misma tarde o mañana firmará su nuevo contrato. El Chori, en principio, tiene la intención de estar solo un par de días en Valencia, lo justo para cumplir con los trámites médicos y burocráticos y para en compañía de su esposa ir visitando zonas de la ciudad donde vivir. El Chori se marchará a mediados de semana a Argentina para disfrutar con los suyos las vacaciones de Navidad. No será hasta el día 28 cuando regrese a Valencia. Entonces, eso sí, lo hará para vestirse de corto y comenzar a trabajar con sus nuevos compañeros. El club, de momento, no tiene aún decidido cuando realizará el acto de presentación oficial, si bien, dado que el jueves el equipo tiene un partido vital contra el Génova en Europa, la primera intención es presentarlo en el palco VIP de Mestalla a la vuelta de las vacaciones.
Lo primero que hizo el Chori al llegar al aeropuerto de Manises fue enfundarse la camiseta naranja del Valencia. Él la bufanda y su hijo una gorra con el escudo del club, la cual ya no se quitó. La sonrisa de su esposa y del pequeño delataba alegría en la familia Domínguez. «Bien todo bien, contento de estar acá y mañana —por hoy— arrancaremos la jornada pronto porque tenemos muchas cosas que hacer. Estoy contento y me marco muchas metas con el Valencia». Pocas palabras, aunque un mensaje cargado de ilusión y de ambición.
El delantero argentino llegó acompañado por dos de sus agentes, quienes tienen que negociar con Javier Gómez los pormenores del contrato. Tras recoger las maletas y atender a la prensa, marchándose con un SÚPER bajo el brazo (como hiciera en Barcelona hace diez días), el Chori se marchó en el vehículo del director de comunicación del club Damiá Vidagany hasta un céntrico hotel donde va a estar alojado durante sus primeros días en Valencia.
A primera hora de la mañana de hoy, el Chori pasará el pertinente reconocimiento médico. Primero lo hará en una clínica donde se someterá a todo tipo de pruebas, con especial atención al estado de su tobillo derecho, zona en la que sufrió una grave lesión hace ocho años; para después acudir a las instalaciones de uno de los patrocinadores del club, Sanitas, donde además de pruebas se realizará una sesión fotográfica propia de un fichaje.