EFE
El árbitro irlandés Allan Kelly, responsable de un centro de Spa, será el encargado de dirigir el encuentro que enfrenta al Valencia con el Génova en Italia en la última jornada de la primera fase de la Liga de Europa y en el que el conjunto valenciano se juega su futuro en competición europea.
Kelly, que pitó el último amistoso entre España-Argentina, es considerado el mejor árbitro irlandés y además la mayor esperanza del fútbol de aquel país de situar a un colegiado en una fase final de una gran competición, si finalmente es seleccionado para acudir a Sudáfrica, por primera vez en la historia.
Pese a su corto bagaje internacional, tiene la licencia FIFA desde 2002, no será la primera vez que se vea las caras con el Valencia, ya que dirigió el partido amistoso que disputó ante el Inter de Milán correspondiente al torneo veraniego del Arsenal en 2007 y que terminó con victoria del conjunto valenciano por 2-0.
El árbitro irlandés, de 34 años, sin embargo no le dio demasiada suerte a los equipos españoles en Europa ya que los dos encuentros terminaron en derrota y ambos correspondientes a la Copa de la UEFA 2008-2009: la visita del Racing al Twente (1-0) y la goleada del Aalborg en Riazor contra el Deportivo (1-3).
Una lesión de ligamentos le retiró del fútbol cuando probaba con el Cork City lo que tal vez le despertó una vocación arbitral que por cierto le viene de familia, ya que tanto su abuelo como su padre fueron árbitros. Incluso su progenitor es el responsable arbitral de la Federación irlandesa.