P. TARANCÓN
Este miércoles vuelve la Copa del Rey a Mestalla, y lo hace ya en su fase más atractiva. Además, el rival (Deportivo de la Coruña) es uno de esos equipos que despiertan en el aficionado aquellos viejos recuerdos coperos, de grandes alegrías, pero también de grandes decepciones. Pero eso es lo bonito del fútbol, y no hay mejor torneo para despertar emociones que la Copa del Rey. Y es que, aunque la Federación Española se la quiera cargar con el absurdo sistema de competición actual, nadie puede negar que cuando se acerca la recta final, como es el caso, cada partido tiene un plus de intensidad que ninguna otra competición puede ofrecer. O si no que le pregunten a cualquier valencianista que estuviese en la final de la Cartuja ante el Atlético de Madrid, en la que el Valencia conquistó su primer título en veinte años.
Superdeporte ha hablado con protagonistas de las noches coperas más intensas de los últimos años. Jugadores de la talla de Daniel Solsona, Juan Cruz Sol o Andoni Zubizarreta, entre otros, recuerdan lo que vivieron aquellas veladas épicas que pasaron a la historia del club, y que aún hoy, hacen recorrer un escalofrío por el cuerpo de cualquier aficionado al recordarlas. Pero no solo los aficionados han vibrado con el torneo del KO, para muchos de estos jugadores, la Copa del Rey deparó los partidos que mejor recuerdo les han dejado tras todos sus años en activo, como Luis Milla, que reconoce que la final del 99 le pilló ya con 33 años y supuso su última oportunidad para conquistar un título.
El Valencia actual tiene pues la oportunidad de recuperar ese espíritu ´bronco y copero´ que antaño le hizo popular en el fútbol español. Y es que mañana viene el Depor a Mestalla, con todo lo que ello supone, pero si se supera esta eliminatoria, vendrán Barça o Sevilla, y si se consigue pasar dicha ronda, los equipos que quedarían invitarían a pensar en cosas mayores. Y no imagino a ningún valencianista al que no le haga ilusión volver a vivir aquellas noches mágicas en que el equipo y la afición eran uno, y luchaban juntos por conseguir un título.