C. VALLE / P. CALABUIG
Por la ventaja de 3-0 que tenía el Valencia en el marcador el error defensivo que cometieron entre el central Alexis Ruano y el portero César Sánchez no tuvo consecuencias negativas. Eso sí, la afición se quedó atónita en Mestalla preguntándose qué había pasado, al mismo tiempo que los dos protagonistas se miraron y se animaron uno a otro dándose la mano mientras debían pensar: «Tierra, trágame».
La jugada del único gol del Villarreal puede calificarse como el gol tonto de lo que llevamos de temporada. Estaba a punto de cumplirse el minuto 62 de partido cuando David Navarro envió un balón en largo al campo rival. Allí Gonzalo Rodríguez recogió el esférico e hizo lo mismo. El argentino lanzó también en largo buscando el desmarque y la carrera de Nilmar. Alexis partía con ventaja y llegó antes que el delantero brasileño, dejó botar la pelota para cedérsela de cabeza al portero… Pero César se encontraba más adelantado de lo previsto por el defensa malagueño y el balón le superó. Nilmar aprovechó la confusión para marcar el 3-1.
¿César pidió el balón? Si lo hizo, ¿gritó lo suficiente para que Alexis lo oyera entre el barullo típico de un partido en un estadio con miles de personas? Esta fue la explicación del entrenador, Unai Emery: «Hay un error muy claro. El portero pide, el jugador que va de cara puede que no le escuche. Son goles que no podemos encajar porque en esa jugada estaba todo a nuestro favor, también el resultado. Hay que tener personalidad, el portero para imponerse o el defensa para asumir riesgos. De todos modos, son errores que nos harán aprender y esperemos que no vuelvan a ocurrir».