P. FUSTER / J. MONTORO
Domingo, 1 de noviembre de 2009. SUPER publica en portada que Manuel Llorente crea el ´Senado´ valencianista para que la opinión de los ´pesos pesados´ del vestuario participe en las decisiones de futuro del Valencia CF. Ayer, horas después de la eliminación copera, el presidente se sentó a comer con los tres capitanes, Marchena, Villa y Vicente, además de Albelda y Baraja. Sólo faltó César a la primera reunión del Senado Valencianista en un día especialmente complicado, aunque según pudo saber SUPER, no se puede decir que la debacle copera y la cita fueron causa-efecto, pues ya estaba fijada antes del viaje a A Coruña.
No obstante, el partido de Riazor y el del Villarreal fueron los principales argumentos de esta reunión. El presidente transmitió a los jugadores su decepción por el resultado porque la entidad necesitaba continuar en la competición para generar ingresos y considera que hay una plantilla amplia y bien pagada para afrontar con garantías todas las competiciones. A partir de ahí, Llorente les transmitió que el club ya ha pasado página y que ganar el domingo es fundamental para marcar diferencias importantes en la tabla. También que no permitirá errores en la Euroliga, donde los ingresos van en función de pasar eliminatorias.
Un gran partido y una victoria no harán buena la eliminación copera, pero servirán para calmar el dolor y dar una alegría al aficionado. Es el reto que se marcan los protagonistas de cara a ese compromiso, devolver a la afición parte de lo que le quitaron en el partido de Riazor. Un objetivo que se reforzó anoche en una cena celebrada en el restaurante Tamboril a la que asistieron jugadores de la plantilla y en la que empezó a cocerse la conjura para el Villarreal. Emery y el cuerpo técnico también estuvieron.
«Está más que demostrado que cuando no jugamos al cien por cien somos un equipo más que vulnerable», decían ayer algunos de los protagonistas del partido. Ya ha ocurrido otras veces, pero en Riazor, con 0-2 y la eliminatoria en el bolsillo, el Valencia una vez más no supo cerrar el partido con la diferencia de que por primera vez esta temporada ello le costó quedar eliminado de una de las tres competiciones. Los jugadores lo saben, el técnico también, de ahí que la lección de la Copa sirva para hacer autocrítica y marcarse como objetivo que no vuelva a ocurrir. Ayer, Llorente no habló con el entrenador.