CONRADO VALLE
Nilmar, el fichaje más caro de la historia del Villarreal, podría haber jugado el derbi de esta noche con la camiseta del Valencia. De hecho, Nilmar, a la par que Negredo, era el mejor colocado en la lista de delanteros que manejaba la secretaría técnica del Valencia para el supuesto de que David Villa hubiera sido traspasado el pasado verano. «Sé que preguntaron por mi, pero no sé si hubo algo más», confiesa a SUPER un brasileño que hoy jugara por primera vez en Mestalla, «un estadio que solo conozco por fuera y aún así ya impresiona».
La historia de Nilmar y el Valencia se remonta a los meses en los que Vicente Soriano era aún presidente del club, aunque Javier Gómez era el que gestionaba el día a día de la entidad. A Fernando Gómez le comunicaron que David Villa podría ser vendido por necesidades económicas y por lo tanto debería de estar preparado para encontrarle un sustituto, además que no costara más de quince millones. Con esas premisas, la primera vía era la de Negredo, principalmente porque el Real Madrid era uno de los clubes interesados en el Guaje y el delantero —ahora del Sevilla— podía entrar como moneda de cambio. La segunda, en caso de que el Guaje fuera traspasado a otro club que no fuera el Madrid, Nilmar.
Fernando tenía buenos informes del delantero del Internacional de Porto Alegre, entre otros motivos, porque había sido compañero de Renan Brito y en la secretaria técnica también había vídeos y seguimientos de Nilmar, no solo del guardameta. El Valencia se puso en contacto con el agente del delantero, Orlando Dahora, y también con dirigentes del Internacional de Porto Alegre. Las llamadas eran para recabar toda la información necesaria y saber los parámetros en los que podía hacerse la operación. El objetivo no era otro que en el caso de traspasar al Guaje, anunciar su sustituto en un visto y no visto.
El Valencia, en el mes de mayo, sabía lo que pedía el Internacional, las formas de pago en las que aceptarían traspasar al delantero, los años de contrato que pedía Nilmar y también el salario que quería recibir el brasileño en su regreso a Europa (jugó durante una temporada en el Olympique de Lyon). Pero con la llegada de Manuel Llorente cambio el tablero. La salida del Guaje no estaba ni mucho menos prevista y solo se contemplaba si el Real Madrid hubiera incluido a Negredo en la operación. El Valencia, por lo tanto, se olvidó de Nilmar y el Villarreal se adelantó al resto de clubes interesados en el brasileño. El club de Fernando Roig, según fuentes próximas a la operación, desembolsó quince millones de euros más comisiones, convirtiéndose en el fichaje más caro de la historia del Villarreal.